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Dónde alojarse en Praga: las 8 mejores zonas

Dónde alojarse en Praga

¿Quiere saber cuáles son las mejores zonas dónde alojarse en Praga para visitar fácilmente la capital checa? Descubre los diferentes barrios con sus atractivos turísticos, su ambiente, su historia y sus opciones de alojamiento.

Lo primero que debes saber es que a nivel de alojamiento hay una enorme variedad para todo tipo de gustos y presupuestos, y que además el alojamiento tiene una excelente relación calidad – precio. 

Para una ciudad tan popular los precios no son nada caros, especialmente cuando se comparan con otras capitales europeas.

Entre hoteles, apartahoteles, albergues juveniles, o alquileres de Airbnb, encontrarás una amplia selección de alojamientos para dormir en Praga. 

Sin embargo, y a pesar de que no es una ciudad cara siempre es mejor reservar con antelación, especialmente durante la temporada alta (entre abril y octubre y sobre todo durante las vacaciones de Navidad y Año Nuevo).

Las 8 mejores zonas donde alojarse en Praga

1. Staré Město, la mejor zona donde alojarse en Praga

Las mejores zonas donde alojarse en Praga

Staré Město significa «ciudad vieja» en checo. Situado en la orilla derecha del río Moldava, el río que atraviesa la capital, este distrito es el centro histórico. Es la parte más antigua y sin dudas la más encantadora de Praga, con sus calles empedradas y sus monumentos medievales. 

Este barrio es una verdadera joya arquitectónica. Paseando por su callejero observarás edificios barrocos, góticos, renacentistas, contemporáneos y modernos… ¡Viajarás a través de los siglos en un solo día!

Además, buena parte de los principales lugares turísticos de Praga se encuentran en Stare Mesto o son fácilmente accesibles desde esta zona. 

El epicentro del barrio es la Plaza de la Ciudad Vieja, con su famoso reloj astronómico medieval. Construido en 1410, es uno de los símbolos más conocidos de la ciudad. No te pierdas el bello espectáculo que ofrece cuando llegan las horas en punto.

Dominando la plaza con sus dos campanarios, puntiagudos y oscuros se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de Týn.

En el centro de la plaza se encuentra la estatua de Jan Hus, reformador religioso y héroe checo, que fue quemado vivo en 1415 por sus ideas contrarias a la Iglesia Católica.

Cerca de la Plaza de la Ciudad Vieja se encuentra la Casa Municipal, abierta desde 1912. Este edificio art nouveau combina una prestigiosa sala de conciertos, un espacio de exposiciones, un restaurante, una cafetería, una brasserie… Echa un vistazo al interior, su visita merece la pena.

Vecina a la Casa Municipal, La Torre de la Pólvora es uno de los edificios góticos más impresionantes de Praga y uno de los que acapara más flashes.

A pocos pasos, se encuentra la Casa de la Virgen Negra, construida en 1911. Este edificio cubista es ahora un espacio de exposición del cubismo.

También vale la pena visitar el Clementinum, fundado en 1781. El exterior puede parecer ordinario, pero el interior esconde verdaderos tesoros como la Torre Astronómica, la Sala del Meridiano, la Capilla de los Espejos y la impresionante biblioteca barroca, una de las más bellas del mundo.

Por su parte, el Convento de Santa Inés de Bohemia, de estilo gótico, fundado en 1233, alberga una interesante colección de arte gótico. Descubre sus esculturas y pinturas sorprendentes, terroríficas y divertidas. 

Incluye también en tu itinerario la visita de algún palacio como el Palacio de Clam-Gallas, construido entre 1713 y 1719.

Estos son solo algunos de los muchos atractivos turísticos que te ofrece este barrio. Pero no solo hay visitas turísticas. Este dinámico distrito es ideal para aquellos que quieren estar en el corazón de la acción. 

Hay muchos bares y restaurantes, y si te gusta ir de compras, te esperan boutiques de diseño, y tiendas de todo tipo. Además para los fiesteros, la zona ofrece mucha vida nocturna con innumerables bares y discotecas.

Staré Město es la zona perfecta donde alojarse en Praga para estar cerca de las visitas turísticas y en una zona con una enorme oferta de ocio y de compras. 

Podrás disfrutar de tus vacaciones al 100%, sin perder tiempo en el transporte. Además, alojarse en Praga en Staré Město permite llegar a los barrios de Josefov, Malá Strana y el Castillo de Praga en pocos minutos a pie.

La gran desventaja es que el barrio está literalmente abarrotado de turistas, lo que puede resultar un poco agotador. 

A nivel de alojamientos es la zona donde vas a encontrar más oferta. Hay para todos los gustos y bolsillos. Sin embargo, como bien te podrás imaginar, los precios son por lo general los más altos de la ciudad.

2. Josefov, el antiguo gueto judío

Josefov, el antiguo gueto judío

Al noroeste, el pequeño barrio de Josefov se encuentra junto a Staré Město. Históricamente, corresponde al antiguo gueto judío de la capital. 

Insalubre en su día, se ha convertido en un barrio elegante desde finales del siglo XIX. Muy turístico, encontrarás edificios lujosos, tiendas de grandes marcas, restaurantes judíos, kachers, y también algunos sitios para tomar algo por la noche. 

En el barrio se encuentra el antiguo cementerio judío, uno de los más grandes de Europa. Su tumba más antigua, la del poeta Avigdor Karo, data de 1439.

Este cementerio es testigo de las atrocidades de la ocupación nazi. Aquí, debido a la falta de espacio, fueron enterrados unos encima de otros los cuerpos de unas 100.000 personas. 

En Josefov también hay varias sinagogas. Entre ella destaca la sinagoga más antigua de Europa Central, la sinagoga Klaus, una sinagoga española de estilo neomorisco.

Paseando por sus calles llegarás al Museo de Artes Decorativas y al Rudolfinum. Este edificio, con su impresionante fachada, se utiliza como sala de conciertos de música clásica, especialmente para la famosa Orquesta Filarmónica Checa.

Josefov está bien situado, a poca distancia a pie de las principales atracciones de la capital. Todo ello contando con la ventaja de ser un poco más tranquilo, y con menos turistas, que el casco antiguo

A la hora de dormir en Praga, en este barrio encontrarás prácticamente los mismos pros y contras que en Staré Město. Entre albergues baratos y hoteles de 5 estrellas, hay una buena cantidad de alojamientos que se adaptan a todos los presupuestos. 

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3. Malá Strana, dónde alojarse en Praga en pareja

Malá Strana, dónde alojarse en Praga en pareja

Para llegar a Malá Strana desde Staré Město, basta con cruzar el magnífico Puente de Carlos, el monumento más emblemático de Praga. De hecho, aparece en todas las postales de la capital. 

Malá Strana significa literalmente «lado pequeño». Se encuentra entre las colinas del Castillo de Praga y el río Moldava, y se trata de un barrio barroco y romántico, que tiene un cierto ambiente de pueblo pequeño.

También es uno de los barrios más antiguos de la ciudad, y sus encantadoras calles empedradas seducirán a parejas y familias. Se dice de él que es el barrio más romántico de Praga.

Bastante turístico durante el día, se vuelve más tranquilo por la noche. Sin embargo, lejos de ser una desventaja es una gran ventaja. Sobre todo teniendo en cuenta que solo hay que darse un corto paseo para plantarse en todo el meollo del casco histórico.

En el barrio hay un buen número de embajadas, edificios administrativos (el Senado, los ministerios…), suntuosos palacios, hoteles de lujo, restaurantes gourmet y cafés elegantes . 

El canal Certovka, que serpentea entre estos edificios, recuerda a Venecia. Por otro lado, los hermosos jardines que salpican Malá Strana te permitirán tomarte un respiro en tu itinerario de visitas.

Aunque hay menos atractivos turísticos que en Staré Město, en este distrito encontrarás varios puntos de interés. Entre ellos se encuentra el jardín Vojanovy sady, un remanso de paz en el que podrás sentarte en un banco y disfrutar de un poco de paz. 

El jardín Wallenstein, por su parte, te reserva algunas sorpresas agradables: una fuente con estatuas de dioses mitológicos, pavos reales en libertad, una cueva artificial con sus numerosos animales escondidos en la piedra caliza…

A orillas del río Moldava se encuentra el Museo Kampa. Ubicado en un antiguo molino, es un lugar de exposición dedicado al arte contemporáneo. Más arriba, el museo de Franz Kafka te sumergirá en el mundo del famoso escritor praguense. 

Es también en este barrio donde se puede fotografiar el insólito muro de John Lennon, vestigio de la época comunista y símbolo de libertad y paz. 

Por último, si te gusta la arquitectura barroca, no te pierdas la iglesia de Saint-Nicolas, una de las más bellas de Europa Central.

En definitiva, si buscas tranquilidad pero quieres estar cerca del centro, Malá strana es el lugar perfecto para alojarse en Praga.

Por otro lado, aunque la oferta alojativa sea menor que en el casco antiguo, ésta es lo suficientemente amplia y variada como para que todo el mundo encuentre lo que busca.  

4. Hradčany, el barrio del castillo

 Hradčany, el barrio del castillo para alojarse en Praga

Al noroeste de Malá Strana, Hradčany es junto al casco antiguo la zona más visitada de Praga. Y por una buena razón, es el hogar del Castillo de Praga (Pražský hrad), un monumento imprescindible en tu plan de visitas que domina la ciudad.

El majestuoso castillo, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, puede verse desde cualquier punto de Praga.

Con una superficie de casi 70.000 metros cuadrados, el complejo del castillo figura en el Libro Guinness de los Récords como el más grande del mundo. Incluye lugares de culto, antiguos palacios, jardines, edificios administrativos… 

Fundado en el siglo IX, el castillo fue sede de duques, emperadores y reyes de Bohemia, y hoy es la sede de los presidentes de la República Checa. En el interior se pueden admirar las joyas de la corona.

Dentro del recinto del castillo, descubrirás la Catedral de San Vito (el edificio gótico más importante de la capital), el Monasterio de Strahov (uno de los más antiguos de la República Checa) y el Santuario de Nuestra Señora de Loreto (el lugar de peregrinación más importante de Bohemia).

A parte de la visita de este impresionante complejo, el barrio no ofrece gran cosa que hacer. Hay algunas tiendas de recuerdos, restaurantes, bares y cafés. Todos ellos orientados a los turistas.

Fuera de los horarios de apertura de los lugares turísticos, este barrio histórico es muy tranquilo, incluso desértico por la noche.

Hradčany está bastante apartado y tiene pocos alojamientos. Además, esta zona es bastante cara para dormir en Praga. 

Por lo tanto, mejor mira en otro barrio si dispones de un presupuesto reducido. Por otro lado, si se busca un hotel de lujo y confortable en una zona tranquila por la noche, y con buenas vistas a la ciudad puede ser una buena opción.

5. Vinohrady, un barrio de moda 100% recomendable

Vinohrady, un barrio de moda 100% recomendable

Al sureste de la Ciudad Vieja, la zona residencial de clase media de Vinohrady ofrece una experiencia praguense más auténtica. En el siglo XIV, esta zona estaba cubierta de viñedos, de ahí su nombre, que significa «los viñedos».

Lejos del bullicio del casco antiguo, pero cerca geográficamente, Vinohrady se es uno de los barrios más deseados para vivir en Praga tanto por locales como por expatriados. 

Este pequeño barrio es apreciado por su tranquilidad y su red de transporte público que permite llegar rápidamente al centro de la ciudad. Vinohrady tiene un ambiente muy agradable.

Los amantes del Art Nouveau apreciarán los numerosos edificios de arquitectura moderna, y los parques, como el de Riegrovy sady, y los parques infantiles atraen a las familias con niños. 

Los bares artesanales, los cafés minimalistas y las discotecas de moda atraen a mucha gente joven y no tan joven. Y los restaurantes ofrecen una excelente cocina creativa que hará las delicias de los amantes de la buena mesa.

También es ideal para las familias que quieran alojarse en Praga. El entorno es tranquilo y los alojamientos son de buena calidad. 

Prepara tu visita: Qué hacer en Praga

6. Holešovice, dónde dormir en Praga barato

Holešovice, dónde dormir en Praga barato

En la orilla norte del río Moldava, Holešovice es un antiguo barrio industrial. No tiene realmente ningún encanto especial y no hay tanto que visitar si lo comparamos con el casco histórico. Sin embargo es una zona práctica y muy barata que vale la pena considerar.

Este barrio se ha convertido en un lugar moderno y un paraíso para los amantes del arte contemporáneo. Además, está comunicada por metro, lo que permite llegar al corazón de Praga en pocos minutos.

Uno de sus principales atractivos turísticos es el Museo de Arte Moderno de Praga. Su interesante arquitectura y su excepcional colección de cuadros (van Gogh, Picasso, Cézanne, Gauguin, Mucha, Kupka…) hacen de este lugar un museo de arte que no hay que perderse.

Por otro lado, Holešovice alberga numerosos y hermosos jardines, entre ellos el Parque Letna, que ofrece una magnífica vista panorámica de Praga y del río Moldava. 

En el barrio también se encuentra el mercado de abastos de la capital, donde se pueden comprar frutas y verduras, embutidos, cervezas locales, etc. 

Por otra parte, cada vez se abren más bares y cafés de moda. Y para los noctámbulos, debes saber que este distrito alberga clubes de música electro/tecno.

Dado que es uno de los mejores barrios donde alojarse en Praga si andas con un presupuesto ajustado, tiene un buen número de hoteles y albergues económicos. No es de extrañar que Holešovice sea uno de los barrios favoritos entre mochileros. 

7. Zizkov, dónde alojarse en Praga para salir de fiesta

 Zizkov, dónde alojarse en Praga para salir de fiesta

A 15 minutos en metro del centro, este antiguo barrio obrero y comunista se ha convertido en un animado lugar en el que tanto checos como expatriados salen para socializar y disfrutar de su vida nocturna.

A nivel turístico su principal atractivo es la impresionante torre de televisión. Si quieres subir a una de las salas de esta torre para tener una vista panorámica de la capital, debes ir a Žižkov.

Žižkov, como ya he comentado es una de las mejores zonas para disfrutar de la vida nocturna de Praga, alberga un buen número de bares, cafés, restaurantes y discotecas. .

El barrio ofrece una alternativa agradable para quienes quieran alojarse en Praga en un lugar sin las aglomeraciones del centro de la ciudad, pero estando a la vez cerca de las atracciones turísticas.. 

Además, cuenta con muchos albergues juveniles, perfectos para dormir en Praga con poco presupuesto.

8. Smíchov, un barrio dinámico con alojamiento asequible

Smíchov, un barrio dinámico con alojamiento asequible

En el suroeste de Praga, en la orilla izquierda del río Moldava, este distrito industrial y residencial fue en su día una ciudad independiente. Pasó a formar parte de Praga en 1922.

Es una zona que conjuga edificios históricos con edificios modernos, y que dispone de una excelente red de transporte público que la conecta muy bien con el resto de la ciudad. 

Wolfgang Amadeus Mozart vivió en esta zona. Puedes visitar la villa Bertramka, donde el famoso compositor se alojó entre 1787 y 1791. También, la villa barroca Portheimka, el parque del Sagrado Corazón y la iglesia de San Wenceslao. 

Para los amantes de la cerveza también la fábrica de cerveza Staropramen, una de las mayores de la República Checa, es una visita obligada.

Para ir de compras nada mejor que acercarse al gran centro comercial Nový Smíchov.

¿Buscas una zona dinámica para dormir en Praga? ¿Un lugar que no esté en pleno meollo turístico pero que esté muy bien comunicado? Entonces, Smíchov es una opción a considerar.

Por otra parte, a cambio de sacrificar cercanía con el centro, la relación calidad precio del alojamiento mejora bastante con respecto a las zonas turísticas.

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La capital de la República Checa tiene mucho que ofrecer, y no extraña que sea una de las ciudades más visitadas de Europa.  Es fácil ver por qué una vez que se llega allí. 

El ambiente romántico de este lugar encanta a las parejas. La increíble variedad de la arquitectura sorprenderá a los amantes del arte y los aficionados a la historia se sorprenderán con sus espléndidos monumentos antiguos. 

La gran cantidad de museos satisface a todos los curiosos sedientos de conocimiento, y los conciertos y festivales satisfarán a los amantes de la música clásica. Además muchas otras actividades esperan a las familias con niños. 

Por último, los conocedores de la cerveza estarán encantados de degustar excelentes bebidas en las numerosas cervecerías artesanales de la ciudad. No en vano los checos son los mayores consumidores de cerveza del mundo.

Por ello, es un placer pasear por esta capital en la que se vive bien, y a pesar de su superficie de 496 km², Praga es una ciudad a escala humana en la que la gran mayoría de los lugares imprescindibles se agrupan en el centro.

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