Los 26 planes más interesantes que hacer en Ámsterdam

Cosas que hacer en Amsterdam

Ámsterdam es una de las ciudades más peculiares de Europa. Sus canales, su oferta cultural, el ser una de las capitales europeas más liberales, tolerantes, y abiertas de mente, y su enorme oferta de ocio son elementos que atraen a millones de visitantes cada año. Si tu vas a a ser uno de ellos te proponemos algunos de los planes más interesantes que hay que hacer en Ámsterdam para que no te pierdas nada.

Las 36 mejores cosas que hacer en Ámsterdam

Los mejores planes que hacer en Amsterdam

1. Haz un crucero por los canales de Ámsterdam

Es imposible imaginar Ámsterdam sin tener en cuenta su principal peculiaridad, esa que ha hecho que sea conocida en todo el mundo como la “Venecia del norte”: su compleja red de canales. Hasta 75 kilómetros de longitud alcanza este sistema fluvial, atravesado por una cantidad superior a los 1.000 puentes.

Los tres canales más importantes forman el anillo conocido como Graschtengordel, originario del siglo XVII. En conjunto, la red de canales es uno de los grandes atractivos turísticos de Ámsterdam y resulta inevitable disfrutar de las vistas de la ciudad a bordo de alguno de los múltiples cruceros disponibles. Ésta actividad debe figurar en lo más alto de tu lista de cosas que hacer en Ámsterdam

2. Fíjate en lo estrechas que son sus casas

Visitar Amsterdam

La falta de espacio y el alto precio del suelo en Ámsterdam están en el origen de dos de sus formas más peculiares y famosas de residencia: las estrechas casas inclinadas y las viviendas flotantes. En cuanto a las primeras, constituyen todo un espectáculo, situadas al borde de los canales, con su llamativo colorido.

Estas casas se caracterizan por su forma estrecha y alargada. Para ascender a los pisos superiores, las escaleras interiores son tan estrechas que resulta imposible subir muebles por ellas. Por eso, están dotadas de un gancho con polea en la parte superior del tejado y se inclinan un poco hacia delante.

3. Plaza Dam

La plaza más emblemática de Ámsterdam y punto inevitable de reunión para los visitantes de la ciudad es la céntrica Plaza Dam. Ubicada en el lugar en el que los habitantes de Ámsterdam, durante el siglo XIII, construyeron la primera presa sobre el río Amstel. Constituye el germen desde el que se fue formando y creciendo la ciudad y hoy en día es un lugar muy animado, en el que se celebran múltiples eventos.

En el centro de la plaza se alza el conocido como Monumento Nacional, un homenaje a los soldados holandeses que cayeron en el transcurso de la II Guerra Mundial, en forma de obelisco de 22 metros de altura. En este mismo lugar se alza otro de los principales monumentos de la ciudad, el Palacio Real, un edificio neoclásico construido entre los años 1648 y 1655 que también fue sede del Ayuntamiento.

4. Alójate en una casa flotante

Dormir en Amsterdam

En cuanto a las casas flotantes, de las que se cuentan más de 2.500 en toda la ciudad, son barcos habilitados como vivienda que han saturado los canales hasta el punto de que ya apenas queda espacio para anclar ninguna más. El interior de uno de ellos, el Houseboat museum ha sido habilitado para mostrar al visitante cómo es la vida en este tipo de vivienda.

Una de las cosas más originales que se pueden hacer en Ámsterdam es alojarse en una de estas casas flotantes. Sin duda una de las experiencias más originales que te ofrece esta ciudad.

5. Visita el Barrio Rojo

El Barrio Rojo de Ámsterdam es otro de esos lugares de fama mundial que siempre deben estar en la agenda de cualquiera de sus visitantes. Se alza en pleno corazón urbano y su aspecto más característico está definido por la enorme cantidad de luces rojas y neones que adornan los famosos escaparates en los que se lucen libremente las prostitutas y atraen con fuerza a los viandantes, gran número de los cuales son turistas.

La prostitución, legal en los Países Bajos, es la principal actividad que se desarrolla en esta zona, en la que ya se documentan los primeros escaparates durante el siglo XVII. Además de esto, el barrio es una de las zonas más antiguas de la ciudad y, como tal, cuenta con algunos edificios de gran interés, aparte de aglutinar muchos de los famosos coffee shops que se concentran en Ámsterdam.

6. Entra en un coffee shop

Conocer un coffee Shop en Amsterdam

Los coffee shops, a simple vista y desde el exterior un bar o una cafetería sin más, constituyen otro de los puntos de interés para los millones de turistas que visitan Ámsterdam cada año. La razón es que, a diferencia de la mayor parte de los países de Europa y casi de todo el mundo, en estos locales es legal la venta y consumo de productos derivados del cannabis.

Eso los convierte en un verdadero oasis frente a la prohibición generalizada, ya que hay que recordar que fuera de ellos, la venta está ilegalizada en las calles de la ciudad. En los coffee shops se puede consumir cannabis y marihuana en variadas formas, ya sea fumando o comiendo pastelitos elaborados con esa sustancia.

A pesar de su fama mundial, su pervivencia está en peligro, especialmente por la presión que ejercen el resto de países del entorno europeo. Se calcula que, en tan solo una década, el número de locales ha descendido desde los aproximadamente 1 000 hasta una cifra cercana a los 150.

7. Oude Kerk la iglesia más antigua de la capital holandesa

Entre los edificios históricos de indudable importancia histórica y artística que merece la pena visitar en Ámsterdam, se encuentran algunas de sus antiguas iglesias. Es el caso de la Oude Kerk (iglesia vieja), considerada como en el edificio en pie más antiguo de la ciudad, construida en 1302.

Su ubicación puede resultar algo sorprendente, ya que se ubica en el corazón del Barrio Rojo, caracterizado desde muy antiguo por la proliferación de la prostitución. Desde la capilla original de madera, la iglesia fue viviendo sucesivas ampliaciones a lo largo de los años, hasta convertirse en la gran basílica de estilo gótico que se nos presenta.

En el interior, destaca su enorme techo de madera de forma abovedada, en el que se pueden contemplar algunas pinturas realizadas durante el siglo XV, así como unas impresionantes vidrieras y un espectacular órgano mayor.

Del resto de la decoración que pudiera ostentar el interior de Oude Kerk nada queda, ya que en 1566 sufrió las consecuencias del llamado movimiento iconoclasta, cuando los calvinistas emprendieron el saqueo de templos católicos, destruyendo estatuas y cuadros.

8. El Rijksmuseum

Visitar en Amsterdam el Rijksmuseum

Pocas ciudades cuentan con una concentración tan intensa de museos como la capital holandesa. Más de 50 museos colocan a Ámsterdam en un puesto de vanguardia a nivel cultural europeo. La variedad es enorme y algunos de ellos gozan de enorme fama y prestigio a nivel internacional.

Indudablemente, uno de los principales motivos que conducen a millones de personas a visitar esta ciudad es el Museo Nacional de Holanda (Rijksmuseum). Su visita es una de las cosas que hay que hacer en Ámsterdam de casi obligado cumplimiento.

En un edificio caracterizado por sus tejados neogóticos y su peculiar fachada, el museo alberga una enorme colección de arte, especialmente holandés. Entre sus joyas más visitadas está la “Ronda de noche” de Rembrandt, “La lechera” de Vermeer y el “Autorretrato” del irrepetible Vincent Van Gogh.

9. Sucumbe al encanto del Begijnhof

Otra de las zonas con especial encanto de la capital holandesa, que merece la pena descubrir y recorrer con calma, es el Begijnhof, uno de los hospicios más antiguos y famosos de Ámsterdam, que alberga un buen número de edificios históricos.

Se trata de un conjunto de casas que se construyeron en 1346 alrededor de un patio para dar alojamiento a una hermandad de laicas católicas (beguinas), así como para acoger las instalaciones de un hospicio. El lugar es un oasis de calma dentro del ajetreo habitual urbano y aloja la casa más antigua de Ámsterdam, de principios del siglo XVI, una de las dos únicas viviendas con fachada de madera que se conservan en la ciudad.

También se encuentra allí la Engelse Kerk, iglesia católica, original del siglo XV. Cuando este templo fue confiscado tras la Reforma, con la consiguiente prohibición del culto, las beguinas unieron dos casas del barrio para construir, escondida en su interior, la peculiar Capilla de Begijnhof, que fue la primera iglesia clandestina erigida en la ciudad.

10. La Heineken Experience

Heineken en Amsterdam

La cerveza es la bebida nacional; más aún que una bebida, es toda una cultura para los holandeses. Una de las más frecuentes es la cerveza de tipo Pils, de color rubio y muy espumosa. Sin duda, la cerveza más famosa aquí es la Heineken, toda una institución en la ciudad, que se puede degustar en todos los bares y restaurantes.

Además, la marca ha montado una interesante exposición de carácter interactivo, la Heineken Experience. Ubicada en su primera fábrica, en el barrio de Pijp, ofrece un recorrido por la historia propia de la cervecera y el proceso de fabricación. Por supuesto, se puede degustar al finalizar la visita.

11. Visita la Casa de Ana Frank

Conocer la casa de Anna Frank en Amsterdam

Otro de los museos más destacados de Ámsterdam, cargado de un gran interés histórico, es la Casa de Ana Frank, la joven judía que escribió un diario en el que relataba los días de su reclusión voluntaria, con el resto de su familia, durante los días de la ocupación nazi.

La visita a la casa, una de las cosas que hacer en Ámsterdam que más te recomendamos, permite ver distintas estancias de la vivienda, con una recreación del ambiente que resulta en verdad conmovedora.

12. Descubre la iglesia clandestina más famosa de Ámsterdam

Uno de los museos más antiguos y peculiares de la ciudad es el Amstelkring, un excelente testimonio histórico de los tiempos de la persecución religiosa del catolicismo en los Países Bajos. Se trata de un edificio construido en el siglo XVII, que alberga una de las primeras iglesias clandestinas de la ciudad, situada en la buhardilla.

Ésta, que se bautizó con el expresivo nombre de Iglesia de Nuestro Señor en el Ático, era una capilla pequeña con dos galerías enganchadas con barras de hierro al tejado del edificio y bancos estrechos en los que se dice que se apiñaban un número superior a 150 fieles.

13. Nieuw Kerk

La Iglesia Nieuwe Kerk también debe figurar en tu lista de cosas que hacer en Ámsterdam. Se concibió como el relevo de la Oude Kerk, que ya se había ido quedando pequeña ante el aumento de la población de Ámsterdam.

Construida en estilo gótico en la céntrica plaza Dam durante el siglo XV, las obras se llevaron a cabo gracias a los donativos de un rico comerciante de la ciudad y se prolongaron durante unos 150 años. Destacan sus arcos apuntados y las grandes vidrieras de la fachada y ha sido la sede de las coronaciones y bodas reales de la monarquía holandesa desde principios del siglo XIX.

14. Conoce más sobre la obra de Van Gogh

Visitar el Museo de Van Gogh

Precisamente a la vida y obra de este gran pintor está dedicado el Museo Van Gogh, el segundo más visitado de la ciudad. Más de dos centenares de sus pinturas, cientos de dibujos y cartas de la mano del artista completan esta gran exposición en un edificio de tres plantas.

15. Hortus Botanicus: uno de los jardines botánicos más antiguos de Europa

Ámsterdam también dispone de zonas verdes cuidadas y muy frecuentadas, que ofrecen un buen espacio de relajación y diversión para los visitantes. Uno de los parques más famosos es su Hortus Botanicus, uno de los jardines botánicos más antiguos de todo el continente europeo.

Se instauró en 1638 con el fin de desarrollar un jardín medicinal que abasteciera a toda la ciudad, en tiempos en los que acababa de salir de una epidemia. Los continuos viajes de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales fueron surtiendo al parque de múltiples plantas, hierbas y especias exóticas, hasta acumular más de 6 000 ejemplares.

16. Tómate una cervecita en Browerij´t IJ

Tómate una cervecita en Browerij´t IJ

Heineken no es la única cerveza de Ámsterdam, ya que existen muchas otras que ofrecen su producción propia, algunas desde tiempos bastante lejanos. Una de las cervecerías más apreciadas es la famosa Brouwerij’t IJ, que fabrica algunas cervezas muy valoradas. Su ubicación es única, ya que está instalada en un gran molino de viento, lo que la convierte en una de las más emblemáticas.

17. Ir de compras en Ámsterdam

La oferta comercial de Ámsterdam es bastante extensa, contando con las habituales grandes cadenas de moda internacional y muchos tipos de tiendas, locales y mercadillos dedicados a la venta de los artículos más heterogéneos. Por zonas, destaca la Kalverstraat, la avenida comercial más importante, con cerca de kilómetro y medio de longitud en donde se acumulan más de 150 tiendas diferentes.

Leidsestraat es otra de esas calles concurridas y pintorescas con gran oferta comercial. Los que disfrutan visitando los grandes centros comerciales, pueden elegir el “Magna Plaza”, instalado en una impresionante edificación decimonónica, mientras que quienes prefieren las compras al aire libre encontrarán en el “Albert Cuypmarkt” el mayor y más variado mercado de estas características de la ciudad.

18. ¿Quieres regalar algo especial? ¿Por qué no un diamante?

Si se trata de adquirir productos típicos conviene recordar que Ámsterdam es la ciudad de los diamantes, que se pueden encontrar en todas sus variedades, en casas especializadas donde trabajan los considerados como mejores talladores del mundo. En algunos de esos establecimientos especializados en la talla y venta de diamantes se pueden realizar visitas guiadas en las que se descubren las peculiaridades del negocio.

Este es el caso de “Coster Diamonds”, “Gassan Diamonds”, con una tradición superior a los 400 años en el sector, en pleno casco histórico de la ciudad o el “Amsterdam Diamond Center” de las cercanías de la plaza Dam.

19. El Mercado de las Flores y sus tulipanes

Visitar el mercado de las flores en Amsterdam

Como regalo y recuerdo imprescindible de Ámsterdam, no podemos olvidar los tulipanes, disponibles en una gama de colores difícil de imaginar de antemano. Lo ideal es comprar los bulbos para plantarlos posteriormente y el mejor lugar para adquirirlos es el Mercado de las flores, presente en la ciudad desde el año 1862.

Visitar este pintoresco mercado flotante anclado en uno de los canales, sobre múltiples barcazas y plataformas, es casi una obligación para el visitante y un verdadero placer para todos los sentidos ver el colorido y la inmensa variedad de flores de este famosísimo mercado.

20. Date un respiro en el Vondelpark

Pasear por el Vondelpark en Amsterdam

Pero, el parque más grande y famoso no solo de Ámsterdam, sino de Holanda entera, es el Vondelpark, declarado oficialmente como monumento nacional por su valor histórico y cultural. Muy concurrido, se calcula que más de 10 millones de personas lo visitan cada año y dispone de cerca de 470.000 metros cuadrados de extensión. Es un lugar ideal para darte un respiro y relajarte entre visita y visita.

21. Wester Kerk

La tercera de las iglesias más destacadas de la capital holandesa es la renacentista Wester Kerk. Si no podemos decir de ella que es la primera iglesia de religión protestante de la ciudad, sí que se distingue por ser la más grande.

El interior es austero, como corresponde al culto al que está destinada, aunque los enormes ventanales que se distribuyen por todas las paredes de la iglesia proporcionan un efecto de gran luminosidad a las paredes blancas.

Pero, el mayor atractivo de la iglesia es su torre, que se alza hasta 85 metros de altura y alberga un campanario que aloja una emblemática campana de más de siete toneladas de peso. Sin duda, la subida compensa porque desde lo alto de la torre de Wester Kerk se pueden disfrutar de las mejores vistas panorámicas de la ciudad.

22. Prueba los platos típicos holandeses

Platos típicos de Amsterdam

La cocina típica holandesa resulta muy calórica, predominando los fritos, quesos o salchichas, aunque también hace buen uso de la pesca y productos de la huerta. Aparte de los quesos holandeses, tan conocidos y prestigiosos como los Gouda o Edam, hay algunos platos muy tradicionales en Ámsterdam, frecuentes tanto en los puestos callejeros como en bares y restaurantes.

Entre ellos, las omnipresentes patatas fritas (patat), servidas con cebolla picada y salsas de todo tipo, los maatjes haring, arenques acompañados de cebolla y pepinillos, las bitterballen, unas albóndigas muy fritas con mostaza o las kroket, de muchos sabores y rellenos diferentes.

Como platos invernales de cuchara, podemos encontrar la típica sopa de guisantes erwtensoep, el guiso de ternera y puré de patatas conocido como hutspot o la tradicional stamppot, a base de salchicha y chucrut.

Si llegas a Ámsterdam por vía aérea échale un vistazo a este artículo:

¿Cómo ir del aeropuerto de Ámsterdam al centro de la ciudad?

23. Disfruta de la animada vida nocturna de Ámsterdam

Para quienes quieran divertirse y disfrutar de la vida nocturna, Ámsterdam es una de las ciudades más indicadas. Con reconocida fama internacional por esa agitada vida nocturna, cuenta con muchos lugares específicos en los que divertirse y algunas discotecas con bastante popularidad.

Una de zonas más festivas de la ciudad es la que rodea a la Plaza Dam, muy concurrida de bares y locales de todos los estilos. También Rembrandtplein es una zona céntrica de gran animación nocturna, con discotecas destacadas como Studio 80 o Escape.

En el área de Leidseplein, algo más alejada del centro urbano histórico, se concentran las discotecas más famosas de Ámsterdam, como Paradiso, Sugar Factory o la peculiar Melkweg, ubicada en una antigua fábrica. La música es muy variada, ya se trate de rock, hip-hop, dance, house o cualquier otro tipo y Leidseplein está también repleta de cines, teatros y casinos.

El famosísimo Barrio Rojo también es muy concurrido durante la noche y, además de la actividad relacionada con la prostitución, también cuenta con diversos pubs y locales con músicas de estilos tan diversos como rock, blues o jazz, aparte de los conocidos coffee shops.

24. No te pierdas la Casa Museo de Rembrandt

Otro de los grandes pintores de la historia del arte, como es Rembrandt, vivió y desarrolló gran parte de su carrera profesional en Ámsterdam. La Casa Museo de Rembrandt, maestro de la pintura, del grabado y del dibujo, se alza en la que fue su morada desde que adquirió esta vivienda, en el año 1639.

La casa fue restaurada absolutamente, hasta dotarla del aspecto que debía tener cuando fue habitada por el pintor, resaltando zonas como la sala en la que pintó algunas de sus obras maestras.

25. Disfruta de la comida exótica de otras latitudes

Gracias a su espíritu abierto Ámsterdam cuenta con una buena variedad de restaurantes, destacando la oferta de comida exótica de lugares como Indonesia, país con el que guarda importantes lazos históricos, y otros lugares exóticos.

En cualquier barrio de la ciudad encontrarás restaurantes étnicos en los que probar cosas diferentes. Si no te quieres complicar la vida simplemente acércate a Chinatown y escoge entre alguno de sus muchos y deliciosos restaurantes asiáticos.

26. Haz alguna excursión

Una de las cosas que puedes hacer en Ámsterdam, o más bien desde ella, es alguna excursión para conocer más de los Países Bajos. El país es muy pequeño y está muy bien comunicado por tren lo que te permitirá hacer excursiones de un día para visitar sitios como Keukenhof, Utrecht, o Rotterdam entre otros.

Imagenes: pixabay

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