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Dónde alojarse en la Toscana: las 15 mejores zonas

Dónde alojarse en la Toscana

Tanto si vienes a pasar un fin de semana como si vas a dedicarle más tiempo a conocer la región a fondo, en este artículo te propongo los 15 mejores lugares para alojarse en la Toscana.

La Toscana, única, pintoresca y rica en historia, está ampliamente considerada como uno de los lugares más bellos de la Tierra. Como toda Italia, va sobrada de lugares históricos y cuenta con arte renacentista, pintorescos pueblos con una rica herencia medieval y un paisaje realmente pintoresco.

Además, la cocina toscana es exquisita. Pero si por algo brilla realmente es por sus vinos. Vamos que la región lo tiene todo para disfrutar de unas buenas vacaciones.

Las mejores zonas donde alojarse en la Toscana

1. Florencia, la ciudad más popular para alojarse en la Toscana

Puede que no haya ninguna otra ciudad que aúne como ella la belleza, la importancia cultural y artística, y el romanticismo como Florencia, la capital de la Toscana y su principal destino turístico. 

Con una historia que abarca más de 3.000 años, Florencia es perfecta para explorar el arte y la arquitectura centenaria, y dejarse seducir por su oferta gastronómica, de compras, y de ocio nocturno. 

Florencia, que durante siglos estuvo inmersa en la lucha por el dominio de Italia, creció hasta convertirse en una ciudad líder en expresión cultural e innovación, liderada por visionarios como Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y Galileo. 

Hoy en día, la historia de Florencia se cuenta a través de sus monumentos, iglesias y museos de categoría mundial. 

Esta ciudad ofrece mucho para ver y hacer, y también una enorme oferta alojativa para todos los presupuestos. No es de extrañar que sea una de las mejores ciudades para dormir en la Toscana.

Para empezar a conocerla alquila una bicicleta o pasea por las orillas del río Arno que atraviesa Florencia. El Ponte Vecchio, un puente medieval de arco de piedra donde también encontrarás vendedores de joyas y recuerdos, lo atraviesa y es una de las imágenes de la ciudad más representativas.

Junto al Ponte Vecchio se encuentran los puentes de Santa Trinita y Ponte alle Grazie, que ofrecen un paisaje perfecto al atardecer. 

No te pierdas el Duomo di Firenze, la principal pieza arquitectónica de Florencia, con su famosa cúpula de ladrillo rojo. La Catedral, situada en la plaza del Duomo, es uno de los lugares más visitados del mundo. 

Aunque suele estar abarrotada de visitantes y vendedores, la Piazza cuenta con otros edificios de visita imprescindible como el Campanario de Giotto, el Baptisterio de San Juan y el Museo dell’Opera del Duomo.

Los amantes del arte se quedarán boquiabiertos con todas las obras maestras del Renacimiento de Florencia, alojadas en varios museos y palacios museo. 

El museo más importante de todos es la famosa Galería de los Uffizi que incluye entre sus piezas de exposición más célebres una de las mejores obras de Botticelli, El nacimiento de Venus. Es sin dudas una de las pinacotecas más importantes de Italia.

Otro museo que no debes perderte es la Galleria dell’Accademia, donde podrás ver la famosa estatua del David de Miguel Ángel, así como otras obras coleccionadas por la poderosa familia Medici. 

También merece la pena visitar el Museo Da Vinci, con exposiciones que muestran las primeras incursiones de Da Vinci en la gravedad, el diseño y la mecánica.

Desde luego a nivel de museos Florencia se sale, y éstos son sólo algunos de los que podrás visitar si dispones del tiempo suficiente.

Siguiendo con las visitas, el Palazzo Vecchio con sus impresionantes salas es un imprescindible que no debes perderte. Fue el antiguo centro del poder de la República Florentina y hoy es la sede del ayuntamiento.

Otra visita importante es el Palacio Pitti y los hermosos Jardines de Boboli que se extienden por 45.000 metros cuadrados.

Paseando por la ciudad acércate al Mercato Centrale, un mercado de alimentos situado en un edificio del siglo XVII que ofrece productos frescos, aperitivos artesanales y buen vino. 

Estas son solo algunos de los principales atractivos de la ciudad. La verdad es que su patrimonio histórico, y su oferta cultural y artística es francamente abrumadora. Si tu tiempo es limitado echa un vistazo a este itinerario para visitar Florencia en 2 días para no perderte nada de lo más importante.

Florencia tiene, con diferencia, la mejor vida nocturna de la Toscana. No tiene una noche alocada pero sí la suficiente oferta como para disfrutar hasta altas horas de la noche.

Tanto si buscas una relajada noche frente a una copa de vino como bailar en alguna discoteca, aquí podrás hacerlo. 

En cuanto al alojamiento, Florencia también cuenta con la mayor oferta de hoteles, incluyendo hoteles de lujo de cinco estrellas y hoteles más baratos, así como hostales y apartamentos en alquiler vacacional.

Florencia es ideal para disfrutar del arte, visitar sus lugares históricos, estar en una ciudad con oferta de compras, restaurantes, y algo de vida nocturna. Si buscas eso sin dudas Florencia es tu mejor opción para dormir en la Toscana. 

Por el contrario, si buscas un ritmo de vida más tranquilo y paisajes más bucólicos en la campiña toscana, sigue leyendo. Te propongo opciones que seguro satisfacerán tus expectativas.

2. Siena, dónde dormir en la Toscana en una hermosa ciudad medieval 

Conocida por su vino de fama mundial, su ambiente romántico y su ritmo de vida más lento, Siena es como un viaje en el tiempo a la Italia medieval. 

Con una historia que se remonta a la época etrusca y más allá, Siena cuenta con una colección de iglesias, museos y otros lugares arqueológicos llenos de tesoros ocultos. 

Tómate tu tiempo para pasear por las calles empedradas de Siena, y descubre cómo se mezcla el pasado y el presente.

Siena es conocida principalmente por su magnífica y bien conservada plaza central, Il Campo. Considerada una de las mayores plazas medievales de Europa, Il Campo tiene una forma que recuerda al de una concha.

En la plaza se encuentra el imponente ayuntamiento de Siena, el Palazzo Pubblico. Junto a este se encuentra la Torre del Mangia, de 87 metros de altura, que fue una de las torres seculares más altas de la Italia medieval. 

Hoy en día, se pueden subir los más de 400 escalones para disfrutar de unas bonitas vistas panorámicas. 

Cada año, Il Campo es el escenario del Palio, una carrera de caballos bianual y el evento más importante de Siena. Los jinetes que representan a 17 «contrade», o barrios de la ciudad, corren en círculos alrededor de la plaza en honor a la Virgen de Provenzano. 

El evento atrae a miles de espectadores cada año y es un verdadero festival que celebra la época medieval.

Siena también es conocida por su espectacular iglesia Duomo di Siena, una hermosa catedral gótica. En su interior se encuentran obras maestras de incalculable valor de Donatello, Berini e incluso un joven Miguel Ángel, así como un ornamentado suelo de mármol y exquisitos frescos de acontecimientos bíblicos. 

Otra cosa por la que destaca Siena es por su singular comida y su excelente vino. 

Entre las especialidades locales no hay que dejar de probar los «pici», un plato clásico parecido a los espaguetis que se sirve en la mayoría de los restaurantes, y  los «ricciarelli» son una galleta sienesa que no se puede dejar de probar y que se sirve como postre. 

El hecho de que Siena se encuentre en la región de Chianti significa que hay una variada selección de vinos en la mayoría de los bares y restaurantes locales, lo que la convierte en un lugar perfecto para alojarse en la Toscana para los aficionados al vino. 

A nivel de alojamiento encontrarás una buena selección de hoteles, hostales, y apartamentos para diferentes presupuestos.

3. Chianti, la mejor zona para alojarse en la Toscana para disfrutar del vino y los viñedos

Situado en el centro de la Toscana, Chianti es una hermosa región de Italia conocida por su tradición vinícola. Si deseas realizar una visita a una bodega o a un viñedo, Chianti es el lugar perfecto para alojarse en la Toscana. 

El vino de Chianti, elaborado con uvas especiales que sólo se cultivan en esta región, se sirve en los restaurantes tradicionales italianos de todo el mundo y a menudo se considera el «Burdeos de Italia». 

Más allá de su actividad vinícola, Chianti ofrece varios lugares y actividades increíbles, así como tesoros secretos escondidos en sus pequeños pueblos medievales. En esta región encontrarás toda una serie de pueblecitos ideales para tomarlos como campo base como Greve y Radda.

Greve es un pequeño pueblo situado en el centro del Chianti Classico, conocido por su hermosa plaza, con una logia y una estatua del explorador Giovanni da Verrazzano, el hijo más famoso de Greve. 

La plaza alberga un mercado de antigüedades todos los lunes de Pascua y un mercado agrícola todos los sábados. El popular Museo del Vino, un museo dedicado a mostrar la producción y el impacto de todas las cosas del vino, también se encuentra aquí. 

No dejes de visitar la ciudad medieval de Radda, situada en la cima de una colina, con pintorescas vistas de los viñedos circundantes. 

Radda es la cuna certificada del vino Chianti Classico, hasta el punto de que todos los años se celebra aquí el festival del vino Radda nel Bicchiere. 

Aunque hay cientos de viñedos en esta región, el más grande de la zona del Chianti es el Barone Ricasoli, un castillo con jardines y un museo que ofrece catas de vino diarias.

Toda la zona que conforma el Chianti Classico, la zona de origen más antigua del Chianti, cuenta con diversas opciones de alojamiento. 

Además de los hoteles que encontrarás en la zona, una experiencia muy popular es alojarse en las antiguas villas toscanas situadas en los viñedos y olivares que alquilan regularmente habitaciones durante todo el año.

4. Valle d’Orcia, un valle muy pintoresco que ha inspirado miles de postales italianas

Rico en paisajes verdes y dorados que se extienden a lo largo de kilómetros, increíbles viñedos, pintorescas casas de campo y una marcada historia medieval, el Valle d’Orcia es un exuberante valle verde que abarca el río Orcia.

Situado en el sur de la Toscana, esta zona fue declarada Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO por su importancia cultural e histórica. 

Pequeños y pintorescos pueblos y granjas salpican las onduladas colinas de la zona, y su belleza paisajística ha inspirado a artistas durante siglos. 

El campo es la principal fuente de sustento aquí, donde destacan cultivos de grano y aceitunas y la ganadería.

Un hermoso lugar para fotografiar en el Valle d’Orcia es la Cappella Madonna di Vitaleta, una pequeña capilla construida en el siglo XII con un impresionante paisaje circundante. 

No dejes de visitar la abadía románica de Sant’Antimo, una abadía en activo construida en el siglo XII y rodeada de kilómetros de viñedos y olivares. 

Aunque Val d’Orcia no tiene tantos lugares históricos, la región es famosa por sus productos alimenticios de alta calidad. 

La Toscana es conocida por su vino en general, y el Valle d’Orcia también cuenta con su propia «ruta del vino», con viñedos que se extienden entre Montalcino y Montepulciano. 

Los vinos de esta región se elaboran con denominación de origen (DOC), lo que significa que los vinos tintos y blancos deben estar compuestos por un determinado porcentaje de uvas toscanas locales. 

Esta atención dedicada a los detalles y la calidad hace que los vinos procedentes de esta región sean de categoría mundial. 

La mayoría de los hoteles de esta zona son villas toscanas clásicas, muchas de las cuales incluyen piscinas y viñedos propios. Los precios pueden ser bastante elevados, pero son perfectos para una estancia de lujo lejos de las multitudes.

5. Lucca, la ciudad de las 100 iglesias

Conocida comúnmente como la ciudad de las 100 iglesias, Lucca es un pueblo encantador. Situada a orillas del río Serchio, cuenta con amplias murallas renacentistas que rodean el centro de la ciudad, iglesias ornamentadas y rústicas calles empedradas. 

A diferencia de otras ciudades de esta lista, Lucca no es un pueblo en la cima de una colina, lo que la hace más accesible y visitarla requiere menos esfuerzo.. 

Lucca cuenta con amplios restos arqueológicos y varias torres y villas que se remontan al siglo XII. El gran anillo de murallas que rodea Lucca es la característica dominante de esta ciudad. 

Las murallas, que en su día sirvieron como fortificaciones militares, protegen ahora el centro histórico de Lucca y sus antiguos secretos, manteniendo a raya al mundo moderno. 

La extensa vegetación cubre las murallas y tanto los lugareños como los turistas pueden ir en bicicleta, pasear con un gelato o simplemente descansar bajo la sombra de los árboles y contemplar las torres del siglo XIV que se elevan sobre la ciudad. 

Si te das un paseo por el casco antiguo podrás ver los lugares mejor conservados de la ciudad como el anfiteatro romano, y sus plazas tradicionales e iglesias. 

El anfiteatro se encuentra en la Piazza dell’ Anfieatro y fue en su día escenario de espectáculos y juegos de gladiadores durante el siglo I. 

Muy cerca se encuentra Via Fillungo, una animada calle comercial con boutiques de lujo y tiendas de artesanía. 

Muchos vienen a Lucca para ver sus elegantes iglesias, repletas de arte renacentista. Entre ellas, la catedral de San Martino es muy popular, ya que alberga la famosa talla de madera del Volton Santo, que representa a Jesucristo y que ha atraído a creyentes y amantes del arte durante siglos.

Lucca cuenta con excelentes restaurantes, cafés y pequeñas heladerías perfectas para un caluroso día italiano. 

Esta ciudad es una muy buena opción para alojarse en la Toscana y hacer de ella el campo base perfecto para visitar otras ciudades de la zona como Pisa, Florencia o Siena. 

En el centro de Lucca hay tanto hoteles como apartamentos en alquiler, y en los alrededores también dispondrás de la característica oferta alojativa de villas toscanas.

6. Arezzo, dónde alojarse en la Toscana lejos del turismo de masas

Arezzo a pesar de ser una localidad menos turística que otras de esta lista es una joya oculta de la Toscana.

Su mayor atractivo es la hermosa plaza medieval de Arezzo, la Piazza Grande, que aparece en la película ganadora del Oscar «La vida es bella», elegida por su magia cultural y su historia etrusca. 

Los edificios que rodean esta plaza fueron construidos en diferentes períodos de la historia, lo que le da un aspecto arquitectónico único. 

Aquí se encuentra el impresionante Palazzo delle Logge, diseñado por el pintor Giorgio Vasari. Bajo el pórtico florecieron en su día talleres artesanales que ahora se han convertido en pequeños cafés y trattorias. 

También encontrarás la hermosa iglesia de Santa Maria della Pieve, que se eleva hacia el cielo con huecos exteriores de diferentes formas. En su interior hay una cripta y un elaborado busto de oro y plata de San Donato, el patrón de Arezzo. 

El primer fin de semana del mes, la plaza acoge una gran Feria de Antigüedades, una de las más populares de la Toscana. 

Más allá de la plaza, se puede caminar hacia Il Prato, un lugar verde y sombreado perfecto para relajarse bajo los pinos. 

Arezzo también cuenta con estupendos puestos de compras y mercados en sus estrechas calles, donde se pueden adquirir recuerdos, tejidos y especias aromáticas. 

El Museo Arqueológico Mecenato que alberga muchos artefactos prehistóricos y etruscos también merece una parada. 

Otro atractivo importante es la iglesia de San Francesco, la principal iglesia medieval de Arezzo,  que alberga el fresco Leyendas de la Vera Cruz, considerado una de las obras maestras del pintor Piero della Francesca. 

Arezzo es pequeña y no tiene tantos lugares de interés como otras ciudades de la región como Florencia o Siena. Se puede visitar tranquilamente en un solo día, o incluso en medio día.

Sin embargo, si lo que buscas son unas vacaciones relajadas Arezzo es una opción interesante donde hospedarse en la Toscana.

7. Pitigliano, una ciudad en la cima de una colina con una fuerte historia judía

Conocida cariñosamente por su apodo, «la pequeña Jerusalén», Pitigliano es otra joya medieval poco conocida. Merece la pena explorar la historia y el encanto multicultural de esta ciudad, que es además un lugar para alojarse en la Toscana. 

Situada en lo alto de una cresta de toba Pitigliano conforma una estampa muy fotogénica. 

Fue en su día un refugio para los judíos que escapaban de los duros guetos de las principales ciudades toscanas en el siglo XVI. Antes de eso, las evidencias arqueológicas sugieren una clara comunidad etrusca, con varias tumbas etruscas repartidas por el valle. 

El barrio judío de Pitigliano se encuentra dentro del centro de la ciudad y tiene varios lugares abiertos a los visitantes. Hay un pequeño museo, una sinagoga restaurada y una carnicería kosher. 

No dejes de visitar el Palazzo Orsini, una fortaleza del siglo XIV convertida en museo que alberga objetos etruscos y obras de arte del Renacimiento. 

Pitigliano es quizás más conocida por su red de túneles y cuevas subterráneas bajo la ciudad, excavados en la roca de toba. Estos caminos sagrados, llamados Vie Cave, están abiertos a la exploración pública. 

Tampoco dejes de visitar la Catedral de los Santos Pedro y Pablo, una hermosa iglesia construida durante la Edad Media que alberga varias obras maestras de arte, frescos del siglo XVIII y un bajorrelieve de mármol de Carrara de María Asunta con los Santos Rocco y Francisco. 

Caminar a lo largo de las murallas de Pitigliano te permitirá conocer su historia etrusca, que en su día sirvió de protección contra los invasores. Un acueducto del siglo XVI recorre también el lado de Pitigliano y cruza la Via Cavour.

A nivel gastronómico sus restaurantes ofrecen cocina casera tradicional toscana y vinos de primera calidad del valle de la Maremma, incluido el vino blanco de la región, el Bianco di Pitigliano. 

Después de cenar, explora los «vicolo», o pequeños callejones que conectan sus calles más grandes. Los hermosos adoquines y los edificios envejecidos permiten obtener una gran fotografía bajo la puesta de sol.

En cuanto al alojamiento, Pitigliano cuenta con varios pequeños y acogedores hoteles de tres estrellas con habitaciones modestas y apartamentos más pequeños en el casco antiguo principal.

8. Pienza, arquitectura de influencia espiritual y una estampa típicamente toscana

Pienza es un pequeño pueblo situado en lo alto de una colina del Valle de Orcia, conocido por su impresionante plaza, sus iglesias y su tradicional queso pecorino, considerado el mejor de la Toscana. 

La carretera que lleva a Pienza se caracteriza por sus carreteras sinuosas, sus campos de viñedos, sus olivares y sus cipreses italianos, que confieren a este paisaje una imagen idílica. 

Antaño conocida como Corsignano, la ciudad fue revitalizada por el legendario humanista Enea Silvio Piccolomini, que más tarde se convertiría en el Papa Pío II, para convertirla en una ciudad con claros rasgos renacentistas.

La Piazza Pio II es la plaza central del pueblo, diseñada en forma trapezoidal por el arquitecto Bernado Rossellini. En ella se encuentran varios edificios formidables. 

La Catedral de Santa María Assunta, construida en 1459, es un magnífico monumento religioso con tres naves interiores y hermosas pinturas de retablo. 

Junto a la catedral se encuentra el Palazzo Vescovile, o palacio episcopal. El edificio, que fue la casa del Papa Alejandro VI, alberga ahora el Museo Diocesano donde se exhiben manuscritos religiosos, obras de arte del Renacimiento y tapices antiguos. 

Camina por el Corso Rossellino hasta llegar a alguna de las queserías artesanales de Pienza donde venden el delicioso queso pecorino, elaborado con leche de oveja local.

Aunque se pueden visitar todos los lugares de interés de Pienza en un día, muchos se quedan varios días para disfrutar de su romanticismo, plasmado en calles con nombres tan apropiados como Via del Bacio, o «Calle del Beso», y Via dell’Amore, o «Calle del Amor». 

Aunque Piensa es pequeña, ofrece varias opciones de alojamiento, incluyendo pintorescos B&B, encantadores hoteles y villas repartidas por los campos de los alrededores.

9. Montepulciano, una ciudad medieval conocida por su producción de vino y su gastronomía

Encaramada en lo alto de una colina, la encantadora ciudad medieval de Montepulciano es una ciudad elegante de arquitectura renacentista y que además tiene algunos de los mejores vinos tintos de la Toscana.

Comienza el día en la Piazza Grande, la plaza principal de Montepulciano, situada en el punto más alto de la ciudad. El ayuntamiento del siglo XIV, el Palazzo Comunale, se encuentra aquí y ofrece vistas panorámicas de la ciudad y el campo circundante. 

La Catedral de Montepulciano se encuentra dentro del Palazzo y alberga varias obras de arte, como la Asunción de la Virgen de Taddeo di Bartolo. 

La iglesia más antigua de Montepulciano, la iglesia de la Madonna di San Biagio, es ampliamente reconocida por su gran cúpula exterior y su hermoso estilo renacentista.

Los amantes del vino seguro que disfrutarán de Montepulciano, famoso por su vino tinto Nobile. Se puede disfrutar de catas de este vino en varias bodegas de la ciudad o en la famosa bodega Contucci, de 1.000 años de antigüedad. 

Montepulciano es famoso por sus especialidades gastronómicas, que se sirven en restaurantes y cafés a lo largo de Il Corso, una encantadora calle flanqueada por bellos edificios renacentistas. 

La arista, o carne de cerdo con romero, hinojo y salvia, es una exquisitez local, a menudo acompañada de aceite de oliva y miel producidos en la región. 

La ciudad también ofrece una gran oferta comercial, con artículos de cuero y artesanía hecha a mano con madera de olivo local. 

10. Pisa, el hogar de la famosa Torre Inclinada

Ciudad de leyenda italiana, Pisa es una ciudad históricamente muy dinámica situada en la costa occidental de Italia. 

Desde su participación en varias batallas de la Edad Media hasta su ascenso como importante república marítima, Pisa ha experimentado un auge de población en la última década y una importante revitalización arquitectónica. 

Con muy buenos museos, bellas iglesias y pintorescos paisajes a lo largo del río Arno, esta ciudad es el punto de partida perfecto para descubrir la Toscana.

Para empezar, visita la famosa Torre Inclinada de Pisa en la Piazza dei Miracoli, un importante centro de arte medieval considerado sagrado por la Iglesia Católica. 

La Torre de Pisa, una maravilla arquitectónica, se construyó en el siglo XII sobre unos cimientos poco firmes, lo que le dio la famosa inclinación por la que se la conoce hoy en día. 

Aunque se dice que la torre seguirá inclinada durante otros 200 años, la ciudad se ha encargado de preservarla cuidadosamente para evitar que se derrumbe por completo. 

Los visitantes pueden subir a la cima de la torre y disfrutar de unas vistas panorámicas (aunque inclinadas) de toda la ciudad. 

También se encuentra aquí la hermosa Catedral de Santa María Assunta, con un ornamentado exterior de piedra y mármol y frescos en la cúpula interior de la basílica. 

Junto a la Torre Inclinada se encuentra el Baptisterio de Pisa, de 54 metros de altura y con exquisitos azulejos naranjas en la cúpula y los arcos. 

Aquí también podrás visitar el Museo Nacional de Pisa, con varios objetos notables, manuscritos y pinturas que se remontan al siglo XII. 

Frente al museo se encuentra la iglesia de Santa Maria della Spina, una pequeña iglesia del siglo XIII con paredes de piedra adornadas con rayas blancas y verdes y varias esculturas. 

A diferencia de muchas propuestas de esta lista, eminentemente tranquilas, Pisa tiene una buena vida nocturna en forma de discotecas, pubs y bares de vinos frecuentados por estudiantes y turistas. 

La escojas o no para dormir en la Toscana, bien se merece una parada en cualquier itinerario por la Toscana.

Debido a su popularidad, Pisa cuenta con una gran cantidad de hoteles y hostales que varían en presupuesto. 

11. Livorno, dónde alojarse en la Toscana en una bella y moderna ciudad costera 

Livorno, una pequeña ciudad situada en el mar de Liguria, no es tan conocida como algunas de sus ciudades hermanas. Sin embargo, esta hermosa ciudad costera tiene una historia dinámica y mucho que ofrecer, desde sus restos arqueológicos conservados hasta su ambiente internacional. 

Livorno es una ciudad moderna y donde no encontrarás tanto patrimonio de la época medieval. Sin embargo, debido a la importancia del puerto de Livorno para el comercio histórico toscano, encontrarás un crisol de culturas e influencias multiétnicas. 

Hacia finales del siglo XVI, Livorno vio surgir una importante comunidad judía de comerciantes, hasta el punto de que en la actualidad hay una importante sinagoga en la ciudad. 

Empieza el día visitando la Fortezza Nuova, una fortaleza de finales del siglo XVI. Construido originalmente para proteger el puerto de Livorno, el fuerte se eleva ahora sobre los canales de Livorno con muros antiguos bien conservados. 

Los viajeros pueden pasear por los hermosos jardines y terrenos del fuerte, así como explorar algunos de sus pasadizos secretos. 

Más allá de la fortaleza, se puede visitar el puerto de Livorno, que sigue siendo un importante destino comercial y turístico. Verás las clásicas embarcaciones marítimas italianas meciéndose al viento, así como los grandes cruceros que descargan cada día a los excitados turistas. 

Alrededor de la Fortezza Nuova se encuentra Nuova Venezia, un encantador barrio diseñado con acabados de estilo veneciano. El barrio tiene antiguos canales que cruzan el distrito, con puentes y barcos que recuerdan a la propia Venecia. 

Si visitas Livorno con niños el Acuario de Livorno es una visita que debe figurar en tu itinerario.

Otro lugar que no hay que perderse es la hermosa Chiesa di Santa Caterina que se encuentra en la cercana Via della Venezia. Cuenta con una basílica central con impresionantes obras de arte y un suelo de mármol estampado.

Por otra parte, Livorno es famosa por tener los mejores mariscos de la costa del Tirreno. Hay varios restaurantes donde darte un buen homenaje de mariscos y pescados.

También puedes acercarte al Mercato Centrale para degustar una excelente comida, servida por más de 200 puestos diferentes con productos frescos, carnes y quesos y vino local de primera calidad. 

En el exterior, podrás comprar ropa, accesorios y recuerdos en los vendedores ambulantes. 

Se puede llegar a Livorno en tren si se viene de Florencia o Pisa y, aunque la ciudad es bastante pequeña, hay muchos hoteles estupendos con vistas al mar. También hay villas que ofrecen alojamiento en los alrededores.

12. Viareggio, dónde alojarse en la Toscana para unas estupendas vacaciones en la playa

Llamada cariñosamente la «Perla del Mar Tirreno», Viareggio es una pequeña ciudad costera ideal para unas vacaciones playeras que ha experimentado un considerable crecimiento en las últimas décadas.

Tiene más de 10 km de playas a lo largo de La Passeggiata, un paseo marítimo salpicado de cafés, restaurantes y tiendas de helados. 

Viareggio es un destino turístico junto al mar, pero sigue siendo muy activa en las industrias de la pesca y la construcción naval, fundamentales para la floreciente economía de la ciudad. 

Si buscas una animada vida nocturna, compras y sol, playa y deportes acuáticos, Viareggio es un gran lugar para alojarse en la Toscana.

El Carnaval de Viareggio es uno de los más populares de toda Europa. Miles de visitantes disfrazados acuden a esta ciudad para ver las elaboradas carrozas de papel maché y los desfiles, muchos de los cuales representan acontecimientos culturales y políticos de actualidad. 

El Carnaval, que se celebra entre finales de enero y principios de marzo, cuenta siempre con una carroza de Burlamacco, la mascota oficial del Carnaval, y una carroza de Ondina, en honor a los vínculos históricos de Viareggio con el mar.

Si vienes a Viareggio sólo para el Carnaval, asegúrate de reservar el alojamiento con antelación. 

A nivel de visitas, no dejes de visitar la Ciudadela del Carnaval de Viareggio, una gran red de almacenes donde podrás ver a los artistas de las carrozas en acción.

Sal temprano para coger sitio en alguna de las playas de arena blanca de Viareggio, donde disfrutarás de un día espectacular bajo el sol de la Toscana lleno de windsurf, natación y paddle boarding. 

La Plage Maurizio y el Bagno Irene son buenos sitios para tomar el sol, y donde se puede alquilar una tumbona para el día. 

No dejes de visitar los históricos establecimientos de baño de Viareggio, incluido el famoso Bagno Balena, modernizado para incluir duchas, piscinas y restaurantes. 

Y llegada la tarde tómate un cóctel por la tarde en el Gran Caffe Margherita toda una institución de la localidad.

Viareggio cuenta con magníficos hoteles junto al mar, así como con alquileres tipo AirBnB repartidos por toda la ciudad. 

Las discotecas, los restaurantes y los bares también están orientados al mar y se van animando a medida que avanza la noche.

13. San Gimignano, dónde alojarse en la Toscana en una ciudad llena de torres medievales

Asentada majestuosamente en la cima de una colina, San Gimignano es una pequeña ciudad medieval amurallada. Conocida por su cuidadosa conservación de los lugares históricos y por su creciente popularidad turística, San Gimignano sigue conservando el encanto de un pueblo italiano. 

Esta zona es famosa por sus torres medievales que en su día protegían (y llenaban de orgullo) a las familias nobles enemistadas de la Edad Media. De las 72 torres totales que había sólo 14 siguen en pie. 

Debido a su importante historia, especialmente como punto de descanso para los peregrinos que viajaban hacia o desde Roma, la ciudad ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. 

Si entre tus prioridades figura descubrir la historia y la arquitectura medievales de la Toscana, San Gimignano merece sin duda una visita.

Comienza por la triangular Piazza della Cisterna, llamada así por la cisterna a la que da servicio el pozo situado en el centro de la plaza. Pavimentada con ladrillos y rodeada de torres medievales, la Piazza fue en su día un bullicioso mercado y lugar de espectáculos públicos. 

El Palazzo Razzi es un edificio particularmente impresionante cerca del pozo con dos elegantes ventanas. Continúa tu itinerario bajo el Arco deo Becci, una de las puertas de la muralla medieval que la rodea, hasta la Piazza del Duomo. 

En su día fue el centro de la vida política y religiosa de la Edad Media y cuenta con tres formidables edificios, entre los que destaca la iglesia de la Collegiata, del siglo XII, con sus impresionantes frescos interiores que representan historias bíblicas del Antiguo y del Nuevo Testamento. 

También se encuentran las torres gemelas «Torri Gemelle». Estas torres, que en su día pertenecieron a la acaudalada familia Salvucci, eran una muestra de la máxima supremacía y llevan en pie más de 700 años.

San Gimignano cuenta con increíbles restaurantes de cocina tradicional toscana. Uno de los mejores vinos de Italia, el Vernaccia di San Gimignano, procede de esta región. 

Por la noche, cuando la multitud de turistas disminuye, las calles de San Gimignano se vuelven especialmente mágicas y románticas. 

Hay varias opciones de alojamiento dentro de San Gimignano, y también bed and breakfasts más rústicos en los alrededores.

14. Crete Senesi, una zona de la Toscana con un paisaje muy característico

Situada directamente al sureste de Siena, la singular zona de Crete Senesi no se parece a ningún otro lugar de la Toscana. 

El terreno está formado por una rica arcilla llamada mattaione, extendida por bosques y montículos que se asemejan a dunas blancas que crean un paisaje muy característico que cambia de color en diferentes momentos del día y del año. 

Aunque Crete Senesi no cuenta con muchas actividades ni lugares históricos, sus robles solitarios, cipreses y pequeñas granjas repartidas por colinas de suave pendiente hacen que sea un lugar perfecto para alojarse en la Toscana si lo que se busca es salir de la ciudad y disfrutar de un ambiente rural.

Comienza el día en el pequeño pueblo de Aciano, conocido por su arquitectura medieval y la iglesia de Santa Ágata, de estilo romano, del siglo XII, que incluye un antiguo campanario y dos impresionantes frescos de obras maestras en su interior. 

El cercano Museo Cassioli contiene pinturas de artistas locales de Siena y el Museo Corboli muestra artefactos recuperados de las tumbas etruscas locales. 

No dejes de visitar también Buonconvento, a menudo señalado como uno de los pueblos más bellos de Italia. Seguro que te encantará el auténtico barrio medieval de esta ciudad, con edificios tradicionales de ladrillo rojo y calles empedradas. 

El corazón de Buonconvento es la Via Soccini, donde se encuentran la mayoría de los restaurantes y cafés de la ciudad, el Museo de Arte Religioso y la Chiesa dei Santi Pietro e Paolo, la iglesia del siglo XI de la ciudad.

Otro lugar de Crete Senesi destacable es la Abadía de Monte Oliveto Maggiore, un gran monasterio benedictino del siglo XIV que exhibe numerosas obras de arte del Renacimiento. 

Además, esta zona es conocida por su producción de trufa blanca, así que asegúrate de tomar un plato que lleve este ingrediente en cualquiera de los magníficos restaurantes de esta zona. 

La zona de Creta Senesi cuenta con pequeños hoteles repartidos por sus pueblos. También hay muchas casas de vacaciones disponibles para alquilar que son perfectas para unas tranquilas y relajantes vacaciones en la Toscana.

15. Cortona, una encantadora ciudad en la cima de una colina con historia medieval

Ampliamente conocida por ser el magnífico escenario de la película «Bajo el sol de la Toscana», la encantadora Cortona es una ciudad del sur de la Toscana. 

Cortona, que en su día fue un centro de la historia etrusca, se asienta en una colina rodeada de antiguas murallas de piedra. Su ubicación ofrece vistas panorámicas del valle circundante y del lejano lago Trasimeno. 

Se trata de un pueblo pequeño y acogedor que tiene una rica historia, recogida en sus museos, fortalezas y yacimientos arqueológicos. 

Si te gusta la buena mesa, seguro que disfrutarás con la amplia selección de vinos y la cocina que se sirve aquí.

Aunque las calles de Cortona son empinadas y estrechas, las vistas merecen la pena. Comienza el día en la Piazza della Repubblica, la plaza principal de Cortona. En la época romana se celebraba aquí el foro de la ciudad. 

En el centro se encuentra el Palazzo del Capitano. El ayuntamiento y el campanario de Cortona, que en su día sirvieron de residencia al cardenal. Hoy en día, puedes sentarte en un café al aire libre en el Palazzo y observar a la gente mientras toma una copa de vino. 

La tienda de vinos Molesini, presente en la plaza desde 1937, es ideal para probar los vinos y productos alimenticios locales. 

No dejes de visitar la Piazza Signorelli, la segunda plaza más animada de Cortona. 

Llamada así en honor a Luca Signorelli, uno de los principales artistas del Renacimiento italiano, acoge todos los domingos un mercadillo en el que se pueden encontrar productos frescos de los agricultores locales, productos de panadería italiana de calidad y embutidos y quesos. 

El cuarto domingo de cada mes, Cortona acoge un mercado de antigüedades en el que encontrarás objetos antiguos de colección y otros tesoros ocultos repartidos entre 50 expositores.

Cortona alberga varios museos y hermosas iglesias. Visita el Museo de la Academia Etrusca, que alberga cientos de asombrosos artefactos y hallazgos de las tumbas etruscas de Camucia y Sodo. 

En los alrededores de Cortona hay cientos de tumbas etruscas y una amplia red de antiguas calzadas romanas. Meloni y Tanella son dos grandes lugares de enterramiento que todavía se están excavando. 

Cortona es el lugar perfecto para alojarse en la Toscana si lo que se busca es esa sensación de pueblo italiano pintoresco. 

Cortona se llena especialmente en los meses de verano, sobre todo porque los turistas acuden al Festival del Sol de la Toscana, así que asegúrate de reservar con antelación si piensas viajar en esa época. 

Las principales opciones de hoteles y pequeños B&B se encuentran en las plazas principales. También hay varias villas y hoteles boutique repartidos por el campo.

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