Qué hacer en Menorca: 30 planes imprescindibles

Qué hacer en Menorca
Foto:lunamarina/Shutterstock

¿Qué hacer en Menorca? Menorca no se puede comparar con su vecina Mallorca. Mallorca va por su lado y Menorca por el suyo, desmarcándose del turismo masivo de sol y de playas. Y es que Menorca ofrece lo que más valora un viajero comprometido con las experiencias genuinas.

Menorca propone historia, cultura, centros históricos, monumentos, vestigios antiguos, calas hermosas, celebraciones festivas originales y mucho espacio para caminar acompañando a la naturaleza. Éstos planes que siguen son sólo una treintena de cosas que hacer en Menorca. Para empezar.

30 cosas imprescindibles qué hacer en Menorca

Qué hacer en Menorca
Foto: tuulijumala/Shutterstock

1. Darse una vuelta por el casco antiguo de Ciutadella

Ciutadella está situada en la parte occidental de la isla de Menorca. En su momento, era la capital insular, hoy la capital administrativa es Mahón. Las calles empedradas de Ciutadella, los edificios de estilo mediterráneo, tan característicos, y sus conjuntos y plazas singulares merecen un paseo (a cualquier hora del día).

En una hoja de ruta con lo esencial para visitar en Ciutadella, no debe faltar acudir a disfrutar de lo que puede mostrar la Catedral de Santa María, el Museo Municipal de Ciutadella en el Bastió de Sa Font, el edificio del Ayuntamiento, el Castillo de San Nicolás o su encantador puerto. Todos, monumentos y lugares que se comentan y se detallan a continuación.

2. Recorrer Ses Pedres de s’Hostal

Recomendar una visita a una vieja cantera abandonada no es algo muy corriente, pero la de Ses Pedres lo merece. Está a la afueras de Ciutadella, como a tres kilómetros. Es un lugar muy fotogénico y representa, éso, una visita inusual.

La cantera fue abandonada en 1994 y de los trabajos de extracción de piedra arenisca quedan unas formas geométricas sorprendentes. Los jardines de alrededor, los huertos adaptados al lugar son parte del encanto de un lugar que ha sido calificado de ‘laberinto de piedras’.

3. Asomarse a la Cova d’en Xoroi

Visitar la Cova d'en Xoroi en Menorca
Foto: Constantin Stanciu/Shutterstock

Se trata de un clásico en el capítulo de qué ver en Menorca. La cueva es una cavidad natural abierta en uno de los acantilados de Cala en Porter en Alaior. Hay que dejarse caer por el lugar a la caída de la tarde. Ese momento es el más romántico.

Lamentablemente el acceso a la cueva no es gratuito, pero merece la pena. Por la noche se convierte en la discoteca más famosa de Menorca y en ella se organizan fiestas temáticas, en especial en los días de verano. Dirección: calle Sa Cova, 2, Alaior. Teléfono: +34 971 377 236.

4. Dejarse seducir por la ginebra local

La propuesta es visitar las instalaciones de la destilería de ginebra Xoriguer. La ginebra es una de las curiosidades culturales que dejaron los británicos que dominaron la isla en el siglo XVIII.

La ginebra Xoriguer se hace con ingredientes de especies de plantas locales que la familia propietaria de la destilería mantiene en secreto. Una oportunidad para llevar como regalo un producto de Menorca, tan original como típico. Dirección: Moll de Ponent 91, Mahón. Teléfono: +34 971 36 21 97.

¿Te atrae Menorca? No te equivocarás con la elección para tus vacaciones. Te alojes donde te alojes estarás bien, sin embargo nunca está de más conocer un poco sobre las zonas más recomendables para alojarse en Menorca:

Dónde alojarse en Menorca

5. Subir al Monte Toro

Subir a Monte Toro, Menorca
Foto: Karol Kozlowski/Shutterstock

Es uno de los recorridos de senderismo más típicos y de lo recomendado para hacer en Menorca. El Monte Toro es la montaña más alta de la isla, aunque su cima apenas tiene 358 metros sobre el nivel del mar. Las vistas desde las alturas del Monte Toro son soberbias. En días claros se puede ver incluso la isla de Mallorca sobre el horizonte. Ambas islas están separadas por apenas 35 kilómetros.

El camino para subir a la montaña está muy bien marcado a la salida de la población de Es Mercadal, en el centro insular. Arriba, también se puede ver el Santuario de la Virgen de Monte Toro construido en el siglo XVII. En el santuario vive una comunidad de monjas de clausura.

La figura de un Cristo Redentor en miniatura da al lugar un encanto especial. Un pequeño restaurante-café con su terraza panorámica permite tomarse un respiro antes de volver a pie por donde se ha venido.

6. Calas para enamorarse de Menorca

Ninguna guía de excelencias de la isla de Menorca no estaría completa sin referencias a uno de sus valores: las calas. Pequeñas zonas de baños abiertas en las recortadas costas de la isla. Unas, sobre rocas; otras, con fondos de arenas. Unas más aisladas y difíciles de encontrar, más solitarias; otras, más populares y perfectas para veraneos en familia.

Es muy difícil seleccionar las mejores calas isleñas de entre las 128 que rodean la isla, pero esta es una relación razonada de calas recomendables, en este caso por su aislamiento o por su tamaño inverosímil, para disfrutar de la isla de Menorca:

Cala Pregonda

Foto:tuulijumala/shutterstock

Está situada al norte de la isla y es una de las más bellas. Está muy aislada. Desde donde se deja el coche hasta la cala hay 30 minutos a pie. Aunque se puede ir en barco, en kayak o en moto acuática. El esfuerzo merece la pena. Situación: en la costa de Es Mercadal y Ferreries. Al oeste de la playa de Fornells (6 kilómetros).

Cala Pilar

Esta cala es otra de las más paradisíacas y recónditas de la isla. Está situada también en la costa norte. Tiene un extraordinario atractivo, con los barros de los riscos cercanos, se ha puesto de moda hacerse baños de lodo.

Sin embargo, se trata de una actividad contraria a la protección del medio ambiente, al privar a la vegetación local del soporte de su suelo natural y crear desmontes artificiales sobre un terreno ya suficientemente erosionado. Cala Pilar está inmediatamente al oeste de Cala Pregonda y se accede a ella después de una caminata. Está en la costa de Ferrerías.

Cala Mitjaneta

Fotos:lunamarina/Shutterstock

Se trata de una mini cala situada junto a la de Mitjana que es muy frecuentada en los días de verano. La de Mitjaneta es para unos pocos elegidos, no hay espacio para más de veinte personas al mismo tiempo.

En verano, las aguas color turquesa, la arena brillante, las piedras blancas calizas y, tal vez, el cielo azulado y un poco de viento son el cóctel perfecto de esta playa única. Y escondida. Está cerca de Cala Galdana, en el sur de Menorca, y lo dicho, junto a Cala Mitjana.

Con calas tan maravillosas no es de extrañar que los tours más populares y casi una obligación para quien visita la isla sean los que te llevan en barco a recorrer parte de la costa y disfrutar de estas maravillosas calas.

Entre las opciones que puedes encontrar están los tours que te llevan en barco a visitar las calas del sur más espectaculares

Cala Escorxada

Esta cala está ubicada al este de Cala Mitjaneta, en el sur insular. En una zona natural cerrada por bosquetes de pinos y arbustos. Llegar hasta la zona de baño exige de una caminata de cerca de una hora para alcanzar el lugar. Como recompensa, una línea de costa blanca con aguas de un azul cielo espectaculares y un mar en calma cuando el viento sopla del norte.

Calas Coves

Es una ensenada de perfil un tanto peculiar que se encuentra al este de Cala en Porter en la costa de Alaior. El lugar tiene dos momentos, en marea alta y en bajamar, cuando el mar sube o se retira, dos tiempos en los que el perfil de este anfiteatro natural cambia de aspecto.

Las playas, las líneas de arena blanca, son dos y ambas están situadas en dos ramificaciones de la ensenada separadas por acantilados cubiertos de vegetación y conectadas por tierra. En sus acantilados hay un conjunto de cuevas que en la Edad de Bronce fueron una necrópolis.

7. Tomarse un tiempo para ver con tranquilidad el Museo de Menorca

El museo, que está ubicado en Mahón, acoge una extensa relación de restos arqueológicos de cada una de las culturas que se asentaron o se desarrollaron en la isla. Desde el periodo talayótico al islámico, pasando por referencias romanas o bizantinas.

La exposición permanente conserva también mapas históricos de la isla, esculturas y objetos de arte de los siglos XVIII al XX. La entrada es gratuita los martes y jueves por la tarde y los domingos. Dirección: Pla des Monestir, Mahón. Teléfono: +34 971 350 955.

8. Dedicar un tiempo exclusivo para la Catedral de Santa María

Dedica una visita a la Catedral Santa Maria de Ciutadella en Menorca
Foto:Pablo Cusine/Shutterstock

La Catedral de Santa María es la iglesia más importante de la isla de Menorca. Está, como se ha comentado, en Ciutadella. Sus restos más antiguos como iglesia cristiana son del siglo XIII, restos que se levantan sobre lo que un día fue una mezquita. Parte del minarete de aquella construcción aún se conserva y se puede ver sobre la estructura del templo.

En su interior -que no es muy grande-, hay que ver con detalle las columnas que sostienen la cubierta, el altar principal de mármol y el gran ábside abovedado. Dirección: carrer Cal Bisbe Torres, 8. Ciutadella. Teléfono: +34 971 380 343.

9. Acercarse al Museo Militar de Menorca

La isla fue un territorio en disputa por su posición en el Mediterráneo y por ser parte del Imperio Británico (1708-1802). Con esos antecedentes, se entiende el porqué de la abundancia de las construcciones militares en la isla. El museo está situado en el Bastió de Sa Font (1692), en Ciutadella, en lo que hoy es el Museo Municipal de Ciutadella.

En sus dependencias, se pueden ver planos de las construcciones defensivas insulares, maquetas y otras armas, además de restos arqueológicos de diverso origen. Dirección: Pla de Sa Font, Ciutadella. Teléfono: +34 971 380 297.

10. Disfrutar del encanto de Binibeca Vell

Visitar Binibeca Vell en Menorca
Foto:Karol Kozlowski/Shutterstock

Binibeca Vell es un pueblo de pescadores recreado y nacido de la nada en la década de 1970. Es una de las atracciones más populares que se pueden ver en Menorca por su fotogenia. Está a unos cinco kilómetros de Mahón.

Fue obra del arquitecto Antonio Sintes y, en esencia, es un núcleo urbano formado por calles empedradas, con sus casas encaladas, todo con un aire morisco. Las casas que forman el laberinto de callejuelas dan a un diminuto puerto.

En el lugar, hay que recomendar un restaurante con fama, el Sa Musclera, que ofrece una cocina de calidad y que cuenta también con un bar que resulta muy acogedor.

11. Navega a vela por la costa menorquina

Una de las actividades que dejan mejor sabor de boca entre los visitantes de la isla son las excursiones en embarcaciones de vela. Puedes unirte a un tour en velero visitando algunas de las mejores calas de Menorca o si lo prefieres hacer una excursión en catamarán.

12. Deleitate con la caldereta de Langosta

Si eres de los que saben apreciar la buena gastronomía no puedes dejar de probar la caldereta de langosta, una de las especialidades de la cocina menorquina. Repartidos por la isla hay excelentes restaurantes de cocina menorquina donde deleitarte con este plato tan representativo de la isla.

Uno de los sitios con más solera y tradición para regalarte una cena con caldereta de langosta es el restaurante Es Forat en el Puerto de Ciutadella.

13. Ver el Museo Etnológico Molí de Dalt en Sant Lluis

Se trata de un museo etnográfico situado en un viejo molino de viento. El museo está dedicado a la historia y avatares de esta construcción que fue levantada por los franceses a finales del siglo XVIII.

Hay que prestar especial atención a la información que se detalla en su interior sobre las herramientas empleadas para los trabajos por los labradores, la vida de la gente del lugar a lo largo del tiempo y las particularidades de las artesanías locales. Dirección: calle Sant Lluis, 4. Sant Lluís. Teléfono: +34 971 151 084.

14. Sentir la naturaleza de Menorca en la Reserva Natural S’Albufera des Grau

Pasear por el Parque Natural de S'albufera d'es Grau, Menorca
Foto:elisabettorre23/shutterstock

El lugar es un espacio protegido ubicado al noreste de la isla. Tiene una extensión de más de 50 kilómetros cuadrados y en ella se pueden ver hasta un centenar de especies de aves diferentes en distintas épocas del año.

El entorno cuenta con un extenso campo de dunas, zonas de acantilados, marismas y una vegetación de alto valor ecológico. El espacio cuenta con un centro de visitantes desde el que se organizan visitas guiadas. Dirección: carretera Mahón-Es Grau, kilómetro 3,5. Mahón. Teléfono: +34 971 177 705.

15. Disfrutar de las exquisiteces de la bodega Binifadet

La bodega se abrió al público en 1979 y, desde entonces, ofrece vinos locales con los platos más exquisitos de la gastronomía de la isla en un ambiente tan romántico como rústico. La decoración interior de este restaurante de Sant Lluís hace aún más agradable y cálida la estancia.

Una de las especialidades que le ha dado fama a la bodega es el queso de cabra de Binifadet marinado con vino tinto de producción propia. También hay que pedir las mermeladas de vino. Las visitas a la bodega son guiadas, son gratuitas e incluyen un recorrido de degustación.

Se piden con cita previa y se desarrollan cada día y sobre las doce del mediodía. Dirección: Camí de Ses Barraques. Sant Lluís. Teléfono: +34 971 150 715.

16. Llevarse a los niños a Splash Sur Menorca

Splash es un parque acuático ideal para familias con niños pequeños localizado junto a Punta Prima, en el sureste de Menorca. Es el parque acuático más grande de la isla y tiene todo lo que los niños pueden soñar: toboganes acuáticos, chorros de agua, juegos con cubos y la mejor la atracción ‘El Agujero Negro’.

Para los adultos que busquen emociones más tranquilas, hay opciones para dejarse llevar con balsas de goma por un circuito de aguas lentas. Para los más sendentarios, una piscina con jacuzzi puede ser el acabose. Dirección: carrer Equinoccis. Sant Lluis. Teléfono: +34 971 159 195.

17. Dejarse seducir por la magia del poblado talayótico de Torralba d’en Salord

Conocer el poblado prehistorico Torralba d'en Salord en Menorca
Foto: Anibal Trejo/Shutterstock

El lugar es un espacio ritual de la Edad del Bronce ubicado al aire libre. Es famoso por la estampa de la llamada Taula de Torralba, un menhir con una piedra de gran peso colocada a cinco metros del suelo.

En la zona, hay cuevas excavadas, otros megalitos y construcciones con pilares y paredes formadas por rocas de gran tamaño. Se sabe que el sitio, en el que vivieron los primeros pobladores de la isla, sus orígenes datan desde alrededor 1700 – 1400 a. C.  y mantuvo su ocupación hasta tiempos de los romanos, aunque también hay evidencias de que se siguió usando de alguna manera hasta la Edad Media.

En sus mejores tiempos, el lugar debió albergar a una población de quinientos habitantes. Los restos arqueológicos de menor tamaño se pueden ver en el Museo de Menorca. El lugar está a unos cinco kilómetros de Alaior.

18. Ver más del mundo talayótico ¿Dónde? Pues en Torre d’en Galmés

El lugar es un antiguo asentamiento también de la Edad del Bronce que pasa por ser el mayor de Baleares. Hogar de los primeros habitantes de la isla. El enclave está situado en lo alto de una colina y ofrece el extra de unas panorámicas de la parte sur del territorio insular.

En el sitio, se pueden ver casas circulares y algunas construcciones para uso religioso. Dirección: carretera San Bou. Teléfono: +34 902 929 015.

19. Ver la Naveta d’es Tudons

Más cosas que ver en Menorca, un monumento de 3.000 años de antigüedad, la Naveta d’es Tudons. Se trata de una cámara funeraria colectiva formada por muros creados por sillares sin argamasa. Sólo piedra sobre piedra.

Una leyenda local dice que la naveta, por su tamaño, fue construida por gigantes que pelearon por el amor de una chica. Con esa historia, se intenta explicar la falta de uno de los sillares de la parte delantera del conjunto. La realidad es más sencilla.

En su interior, se encontraron restos humanos, armas antiguas, algunas joyas de bronce, cuencos de cerámica y diferentes modelos de adornos. Localización: cerca de Ciutadella.

20. Pasear por el Puerto de Mahón

Foto: Karol Kozlowsk/Shutterstock

Otra actividad para hacer en Menorca, darse un dulce paseo por el puerto de Mahón. Del puerto dicen que es el abrigo natural convertido en puerto más profundo del mundo. A lo largo de ese largo trecho, se ordena la población y una serie completa de restaurantes, de bares y de boutiques que son un atractivo para hacer compras en la ciudad.

Caminar por la ribera de la bahía permite también descubrir una infinidad de embarcaciones de todos los tamaños. Hay disponibles excursiones por la zona del puerto en lancha de una hora de duración.

21. Visitar la Isla del Rey

La Isla del Rey es una pequeña porción de tierra que albergó un hospital militar construido por los británicos en 1711 y que mantuvo ese uso hasta que se construyó el de Mahón en 1964. En la isla, crecen plantas únicas de Menorca y se han descubierto los restos de una basílica paleocristiana.

22. Recorre la costa en Kayak

La costa menorquina está plagada de calitas vírgenes preciosas, cuevas, acantilados, y rincones escondidos donde darte un chapuzón. Una de las actividades más populares entre los más deportivos es alquilar un kayak y recorrer alguno de los tramos de costa más interesantes de la isla.

También puedes optar por unirte a una excursión en kayak con esnórquel.

23. Entrar y ver el Fuerte Marlborough

Más para hacer en Menorca. El Fuerte de Marlborough es una pequeña fortaleza situada justo a la entrada del puerto de Mahón, en la zona sur. Fue construido por los británicos entre 1720 y 1726 para defender la ciudad y su puerto, que en aquellos tiempos era un lugar con gran valor estratégico.

Un asalto español a Mahón destruyó la fortaleza en 1782 que fue reedificada posteriormente con algunas mejoras. La construcción defensiva tiene una curiosa forma heptagonal. Dirección: Cala Sant Esteve, 70. Mahón. Teléfono: +34 971 360 462.

24. Algo que hacer en Menorca, diferente: volar y montar a caballo

En la isla, hay un aeroclub que opera avionetas desde un aeródromo situado en el pequeño pueblo de Sant Lluís. El aeródromo fue la primera instalación aeroportuaria de la isla hasta que se construyó el Aeropuerto de Menorca en 1969.

En el aeródromo, se pueden contratar excursiones aéreas para volar a lo largo y a lo ancho de la isla. Junto a la pista de vuelos, hay un hipódromo que tiene un restaurante muy popular en la isla.

Durante el invierno, el hipódromo organiza cada sábado (noche) y cada domingo (mañanas) carreras de caballos. También hay una pista para karts. Dirección: Avda J.A. Clavé, 396. Sant Lluís. Teléfono: +34 971 361 672.

25. Más para hacer en Menorca ¡volando como las aves!: volar en parapente

Qué hacer en Menorca
Foto:pixabay

La empresa Planoram Pragliding propone vuelos en parapente en tándem sobre Monte Toro, Son Bou o sobre la zona de S’Enclusa. Vistas impresionantes aseguradas. Vuelos de entre 15 minutos y 30 minutos, según las condiciones climatológicas de cada momento. Dirección: carrer de San Fernando, 20. Mahón. Teléfono: + 34 971 350 043.

26. Algo aún más interesante que hacer en Menorca, ir de safari

Una manera diferente de conocer Menorca es mediante un safari. Bueno más que un safari una excursión con 4×4 que te lleva por caminos privados del interior de la isla, se visitan algunos pueblos, y te llevan a playas vírgenes entre otras cosas. ¿Te interesa? Echa un vistazo aquí.

27. Recorrer el Camí de Cavalls

Otra de las cosas que hacer en Menorca. El Camí de Cavalls es una vía que rodea a toda la isla de Menorca, un camino que servía antes de la construcción de las carreteras modernas para conectar los pueblos de la isla.

Hoy, sus 185 kilómetros se pueden recorrer a pie, en rutas de senderismo, o en bicicleta, atravesando una gran variedad de ecosistemas y lugares con mucha historia.

28. Fiestas que ver en Menorca (para sentirlas desde dentro)

Fiestas que ver en Menorca
JCSOGO/Flickr

El calendario festivo de Menorca concentra sus celebraciones populares principales en los meses de verano. Y, por encima de todas ellas, destaca de las de San Juan de Ciutadella, que pasa por ser la más representativa de la isla. Es una famosa celebración que reúne a jinetes y corceles, los primeros ataviados a la antigua usanza en representación de los oficios tradicionales menorquines.

El lugar del encuentro es la plaza de la Catedral de Ciutadella y en él los platos y los productos que hacen la gastronomía local van y vienen. La cita los días 23 y 24 de junio. Otras fiestas destacadas menorquinas a las que no hay que perder de vista son las de Gracia, en Mahón. En cualquier caso a lo largo del verano cada localidad celebraiestas patronales.

29. Fortaleza de la Mola

Una de las visitas culturales más impresionantes es la de la Fortaleza de la Mola. Esta impresionante fortaleza, que también se usó como prisión, preside la entrada del Puerto de Mahón. Vale la pena recorrer sus laberínticos pasadizos, admirar sus imponentes baterías, y disfrutar de una de las mejores vistas del puerto de Mahón. Reserva tu entrada aquí.

30. Compra calzado menorquín

¿Sabías que Menorca es una de las regiones con más tradición en la producción de calzado de España? Menorca es la sede de varias marcas tan conocidas como Mascaró o Pons Quintana y podrás comprar sus zapatos directamente en las tiendas de sus fábricas a buenos precios. Llévate también un par de abarcas (o menorquinas), el calzado típico menorquín.

Menorca es una isla llena de encantos, sólo hay que verla para enamorarse. Perdidamente.

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