20 planes imprescindibles que hacer en Kioto

Qué hacer en Kioto

Descubre los planes imprescindibles que hay que hacer en Kioto para aprovechar al máximo una visita a esta fascinante ciudad. Kioto es uno de los destinos favoritos tanto de los visitantes que vienen a Japón por primera vez como de los propios japoneses que viven en otras ciudades. Te explicamos por qué.

Qué hacer en Kioto

Ya solamente el budismo y el sintoísmo, las dos religiones principales del país, atraen a millones de visitantes a Kioto debido a la gran cantidad de templos y santuarios que hay aquí. En especial en fechas señaladas como año nuevo.

También es habitual elegir Kioto como ciudad de paso o para completar una ruta por Japón. Gracias a su buena conexión mediante transporte público con otras ciudades como Nara o Tokio, si vienes de visita y te sobran los días, puedes aprovechar para ampliar tu ruta y conocer nuevos rincones.

Por supuesto, esta ciudad nipona es un destino perfecto para probar la comida nipona en todo su esplendor. Takoyaki, okonomiyaki, ramen o dango te esperan en los cientos de restaurantes que pueblan la ciudad. Aprovecha tu ruta por Kioto para hacer una parada en alguno de estos restaurantes para recargar fuerzas y para conocer un poco más de la gastronomía japonesa.

Puede que te parezca que en Kioto son todo templos, pero en la siguiente lista te vamos a demostrar que esta ciudad tiene mucho que ofrecer. Lo que sí está claro es que no tendrás suficiente con un solo día de visita, por lo que te recomendamos que si tienes tiempo elijas al menos 5 días para poder disfrutar de todo lo que esta ciudad esconde.

Las 20 mejores cosas que hacer en Kioto

1. Pasear por los jardines del Palacio Imperial de Kioto

Palacio Imperial de Kioto

Uno de los principales atractivos de Kioto es, sin duda, su Palacio Imperial. Fue la morada del emperador de Japón hasta el año 1869, cuando el emperador se trasladó a Tokio. En la actualidad, aunque ya no es la residencia del emperador, este palacio sirve para celebrar algunas ceremonias solemnes de estado, como la coronación del nuevo emperador.

Para poder visitar tanto las dependencias como los jardines, hay que reservar una visita guiada con mucha antelación, ya que están muy solicitadas. Lo bueno es que la visita es totalmente gratuita.

Si no has reservado, puedes optar por visitar los jardines desde el anillo exterior, aunque no es tan impresionante como poder pasear por todas las instalaciones. De todas formas, en la zona norte de los jardines hay una zona abierta al público donde los japoneses suelen hacer picnics durante la época del hanami o cerezos en flor.

2. Ser una geisha por un día, una de las cosas que hacer en Kioto más originales

Pasear por las calles de Kioto con el kimono puesto de geisha

Seguro que has visto películas de samuráis como Mulán o El último samurái. Si te atrae la cultura oriental, no debes dejar pasa la oportunidad de vestir como una geisha, como una maiko (aprendiz de geisha) o como un auténtico samurái.

En Kioto existen varios estudios de hensin, por ejemplo en el barrio de Gion, donde te ayudan a vestirte empleando ropajes tradicionales japoneses, tanto para hombres como para mujeres.

Se ofrecen diferentes modalidades de sesión, que suelen durar unas 3 o 4 horas. La mayoría incluye una sesión de fotos profesional. Otras te dejan hacerte tus propias fotos y otras incluso te permiten pasear por las calles con el kimono puesto para vivir de primera mano cómo es vestir la ropa de una geisha o un samurái, acercándote más a la cultura nipona. Se trata, sin duda, de una experiencia preciosa e inolvidable.

3. Compra recuerdos para tus amigos en la zona comercial de Kioto

Probar en Kyoto el mochi

Por supuesto, un viaje de placer a otro país no está completo sin la tradicional adquisición de suvenires para amigos y familiares. En Kioto tienes cientos de lugares donde comprar algún recuerdo, pero te recomendamos que pruebes en las calles centrales de Shijo y Kawaramachi.

En su intersección se encuentran los centros comerciales Marui y Akashimaya, muy famosos entre los japoneses. También puedes aprovechar para visitar algunas tiendas de lujo, como la de Louis Vuitton.

El edificio de Daimaru también se encuentra en la zona, lleno de tiendas y restaurantes donde puedes hacer una parada para comer. Recomendable probar en alguna de sus cafeterías el mochi, un dulce típico japonés con forma redondeada, textura aterciopelada y de diferentes sabores. En tan solo estas dos calles puedes pasar perfectamente una mañana entera de compras.

4. Pasea por la calle de geishas Pontocho

Pasea por la calle de geishas Pontocho de Kyoto

Después de las compras compulsivas, toca algo más tradicional. La calle de Pontocho es el lugar perfecto si quieres rememorar la época del antiguo Japón con sus geishas y maikos. Pontocho es uno de los 5 barrios en los que todavía quedan locales de geishas y ha mantenido su esencia clásica. Los turistas siempre frecuentan esta zona, cámara en mano, para conseguir fotografiar a alguna aprendiz de geisha que pasee por aquí.

En esta misma calle, paralela al rio Kamogawa, encontrarás multitud de tiendas tradicionales y locales donde tomar algo. Los restaurantes de Pontocho son dignos de visitar, ya que sirven comida tradicional japonesa a buenos precios.

En verano, las terrazas se encuentran justo al lado del río, por lo que disfrutar de una buena cerveza japonesa fría es la mejor opción tras un día de caminata. Por la noche, el barrio tiene mucho ambiente nocturno y está iluminado por farolillos. También hay buena oferta para cenar y verás a muchas parejas compartiendo una bonita velada.

5. Participar en una ceremonia del té tradicional

Participar en una ceremonia del té tradicional en Kyoto

En Japón las tradiciones se conservan durante siglos y sobreviven a los cambios, encontrando su lugar en la sociedad actual. ¿Sabías que preparar un té al estilo japonés no es solo hervir un poco de agua? La ceremonia del té verde o matcha es muy conocida y requiere un ritual en el que se mezcla la filosofía zen con un protocolo concreto.

En Kioto podrás encontrar diferentes tea rooms o salones del té donde un guía, normalmente en inglés, te explica el origen de esta tradición, su objetivo y cómo se realiza. Luego, puedes preparar tú el té mediante esta técnica y tomarlo con dulces tradicionales. Si te gusta la cultura nipona, sin duda es una experiencia que vale la pena vivir una vez en la vida.

6. Disfrutar de una panorámica de la ciudad desde la Torre de Kioto

Un clásico de tu visita a Japón será disfrutar de unas vistas desde las alturas de la ciudad de Kioto. Muchas ciudades japonesas tienen observatorios en rascacielos para que cualquiera suba a disfrutar de las vistas.

Normalmente la entrada es gratuita o muy barata, como la de la Torre de Kioto, que tiene un precio de 770 yenes, unos 6 euros y medio aproximadamente. Se encuentra enfrente de la estación de Kioto, perfecto como primera visita de la ciudad.

El mirador está a 100 metros de altura y permite la vista de 360 grados de la ciudad. Sus vistas son impresionantes tanto de noche como de día, en especial los días soleados, que permiten ver más extensión de terreno.

Además, una vez en Kioto verás que la propia torre te sirve de brújula, y siempre sabrás en qué dirección ir, ya que se ve desde cualquier punto de la ciudad.

7. Visitar el santuario Kitano Tenmangu y su mercado

Visitar el santuario Kitano Tenmangu y su mercado

Visitar Kioto y no entrar en ningún santuario o templo casi se considera delito. Tienes multitud de templos para elegir, pero el santuario Kitano Tenmangu es especialmente recomendable, ya que no es el más famoso de todos pero esconde mucha belleza en su interior.

La puerta del santuario está enmarcada por dos torii de piedra. Al santuario se accede paseando por un camino con farolillos típicos y esculturas de bueyes y perros. Este santuario, dividido en varios salones y estancias, se construyó en el año 947 y está dedicado al poeta Sugawara Michizane.

Su historia es muy curiosa y truculenta y vale la pena que la descubras por ti mismo. Además, si tu visita coincide con el día 25 del mes, podrás disfrutar de la sala de los tesoros (que solo se abre ese día) y del mercadillo del santuario, donde hay a la venta todo tipo de objetos tradicionales y artesanías. También hay a la venta kimonos de segunda mano y cerámica fabricada por los artesanos locales.

8. Hazte una foto en el pasillo de los 1000 torii rojos

Hazte una foto en el Fushimi Inari-Taisha de Kioto

Si las puertas torii de los santuarios te parecen impresionantes, espera a ver los más de 1000 torii rojos del santuario sintoísta de Fushimi Inari-Taisha, el más importante de Kioto, situado a los pies del monte sagrado Inari y siempre lleno de gente.

Recorrer todo el templo y sus terrenos te puede ocupar perfectamente toda la mañana. Por suerte la entrada es gratuita y está abierto 24 horas, por lo que puedes visitarlo cuando mejor te venga.

Este templo data del siglo 8 y está muy bien conservado. Además, recibe constantes donaciones de los creyentes en forma de torii, por lo que siempre se está ampliando. Su camino principal son 4 kilómetros de torii rojos, seguro que los has visto en fotos o guías de viaje. Ten en cuenta que los terrenos del templo son enormes, por lo que probablemente acabarás cansado.

Tener una lista de cosas que hacer Kioto interesantes es útil. También lo es saber cuáles son las mejores zonas donde dormir en Kioto. Para que aciertes con tu elección te proponemos este artículo:

Dónde alojarse en Kioto

9. Duerme rodeado de naturaleza en Kibune o Kurama

Si te has cansado de pasear por la urbe o buscas unos días de desconexión, los pueblos de Kibune y Kurama, en plena montaña, serán ideales para pasar un par de días. En esta zona hay varios ryokan o tabernas japonesas para alojarse, aunque la mayoría son alojamientos de lujo. Naturaleza por doquier, tranquilidad y baños termales te esperan en estos dos pueblecitos nipones.

Si te gusta pasear, puedes ir desde Kibune a Kurama andando. Es algo que hacer en Kioto fuera de lo común. En Kurama encontrarás un templo budista donde también reciben a visitantes para alojarlos y al que se puede llegar caminando o en teleférico. Cabe destacar el baño termal al aire libre de Kurama, rodeado del bosque y con aguas medicinales.

10. Visita el Pabellón Dorado y el Espejo de Agua

Visita el Pabellón dorado de kioto

El templo Kinkaku-ji, conocido como el Pabellón Dorado, es un templo Zen patrimonio de la humanidad. Es conocido por la cobertura de pan de oro de su pabellón principal, que atrae a millones de visitantes cada año.

A este dorado pabellón hay que sumarle el estanque colindante al templo, llamado Espejo de Agua porque refleja perfectamente el edificio.

Como todo templo, tiene unos jardines al estilo japonés rodeando las instalaciones y por los que vale la pena dar un paseo. Sin embargo, la entrada no es gratuita, cuesta 400 yenes, unos 3 euros y solo se permite acceder a los jardines, ya que el interior del templo custodia las reliquias de Buda. Aun así, la visita vale la pena, es un templo impresionante.

11. Piérdete por las calles más tradicionales de Kioto

Pasear por las calles tradicionales de Kyoto

Ya has conocido Pontocho, uno de los barrios de geishas de Kioto. Pues si quieres visitar otro barrio de geishas pero que, además, conserva una estética del Japón antiguo, debes visitar Gion.

Las calles son estrechas, adoquinadas y enmarcadas por casas bajas de madera. Durante la tarde pasean por aquí algunas geishas o sus aprendices, las maiko, que van o vuelven del trabajo.

En este barrio también puedes encontrar las anteriormente mencionadas casas de té. La calle Hanamikoji aglutina tanto casa de té como restaurantes tradicionales, por lo que puedes aprovechar para probar algún plato más de la gastronomía nipona. Un lugar perfecto para acabar una jornada de turismo y para conectar más con la cultura japonesa.

12. Disfruta del camino de la filosofía en primavera

El Camino de la Filosofía es un recorrido de casi 3 kilómetros y paralelo al canal Shishigatani. Tiene su origen en el filósofo japonés Nishida Kitaro, ya que él meditaba en este lugar. Recomendamos esta ruta si quieres relajarte y desconectar de la ciudad. Además, en esta zona hay algunos templos y varias tiendas con artesanías locales.

Si visitas Kioto en la época del hanami, podrás ver los cerezos en flor, que alegran el paisaje. Por las inmediaciones también hay cafeterías para tomarte un café o un té mientras repones fuerzas.

13. Fotografía el impresionante bosque de bambú

Visita el bosque de bambú

Otro paisaje clásico de Kioto y que puebla todas las guías de viaje es, sin duda, el bosque de bambú. En Asia emplean el bambú para construir muebles e incluso andamios debido a su robustez y resistencia, por lo que es normal ver bosques de esta planta.

En Kioto, concretamente en Arashiyama, se encuentra un bosque con bambú apiñado de más de 20 metros de altura y de 50 variedades diferentes.

El bosque se puede recorrer en su totalidad por alguno de los caminos que tiene. Decir que el paisaje es impresionante es quedarse corto, y seguramente quieras visitar este bosque en más de una ocasión. Puedes aprovechar para visitar el lugar de noche, ya que está perfectamente iluminado y evoca sensaciones únicas e inolvidables.

14. El jardín seco de Ryoan-ji 

Seguro que has visto ese tipo de jardines zen en miniatura que venden para el despacho. Pues si estás haciendo una lista de cosas que hacer en Kioto, no olvides que puedes ver uno a tamaño real en el templo Zen de Ryoan-ji. Se trata de un jardín seco que emplean los monjes para meditar.

Tiene pocos elementos decorativos pero, si lo visitas varias veces, puedes llegar a ver cómo varían su posición. Seguro que te relajas observando las ondas de la arena rastrillada mientras los monjes meditan. 

Este templo Zen tiene unos preciosos jardines con un estanque que vale la pena visitar si quieres experimentar de primera mano la filosofía Zen. Las instalaciones están abiertas al público desde las 8 de la mañana hasta las 5 de la tarde y la entrada cuesta 500 yenes, unos 4 euros aproximadamente. 

15. Asómbrate con los 1001 Kannon de Sansjusangen-do

 El templo budista de Sansjusangen-do

La diosa de la misericordia Kannon ha sido representada de diferentes formas en la religión budista. En el templo budista de Sansjusangen-do, en el sur de Kioto, puedes encontrar 1001 imágenes de esta diosa en diferentes representaciones, una vista impactante y sobrecogedora. La entrada al templo son 600 yenes y se abre al público a las 8 de la mañana. 

Por desgracia, no se permite hacer fotos del interior del templo, por lo que te recomendamos que te tomes tu tiempo en observar cada rincón del recinto, tanto de las salas como de los jardines. 

16. ¿Te gusta el manga? No te pierdas el Museo Internacional del Manga de Kioto

Visitar el Museo de Manda en Kioto

Si eres amante del manga, tienes que visitar el Museo Internacional del Manga de Kioto. Alberga una exposición que plasma un recorrido por la historia del cómic japonés mediante muestras de revistas que datan desde el siglo XIX, hasta lo más actual en manga. 

Esta visita también es interesante si viajas con niños, ya que hay varias actividades dirigidas a los más pequeños y podrán divertirse haciéndose fotos con figuras a tamaño humano de sus personajes favoritos. 

El museo está abierto desde las 10 de la mañana hasta las 6 de la tarde y la entrada son 800 yenes para los adultos y 100 yenes para los niños. Como curiosidad, el museo dispone de una biblioteca con miles de ejemplares de manga para leer. También puedes tomarte un refrigerio en la propia cafetería del museo para continuar la jornada. 

17. El museo del caleidoscopio, un plan perfecto que hacer en Kioto con niños

Hablando de museos, si te encuentras cerca del Museo Internacional del Manga de Kioto, es recomendable que hagas también una visita al museo del caleidoscopio. Tal vez de pequeño tuviste uno de estos juguetes tubulares con cristales dentro que formaban figuras geométricas. Pues en este museo tienen más de 250 tipos diferentes de caleidoscopios y permiten utilizar 50 de ellos. 

Aunque se trata de un museo pequeño, es una visita muy adorable y perfecta para niños. La entrada son 300 yenes para los adultos y 200 yenes para los niños. El museo está abierto desde las 10 de la mañana hasta las 6 de la tarde, por lo que podrás ajustarlo perfectamente a tu itinerario. Las fotografías no están permitidas, pero la experiencia es totalmente recomendable y alucinante. 

18. Da de comer a los primates en el parque de los monos

Si te preguntas lo que hacer en Kioto, vas por el distrito de Arashiyama y te gustan los monos, tal vez quieras pasar unas horas en el Arashiyama Monkey Park Iwatayama o el parque de los monos. 

Además, esta es otra de las actividades que puedes hacer con niños. Se trata de un parque en un entorno natural sobre una montaña, por lo que las vistas también merecen la pena. 

La entrada son 500 yenes, unos 4 euros y medio y puedes estar todo el tiempo que quieras. Los monos son muy amigables y suelen hacer tonterías que hacen reír a los visitantes. Si quieres darles de comer y no sabes bien qué darles, es mejor que compres una bolsa de comida especial en el puesto que encontrarás en el parque. 

19. Pasea por el acuario de Kioto

Casi todas las ciudades importantes de Japón tienen su propio acuario y Kioto no es la excepción a pesar de que la ciudad no colinda con el mar. El acuario de Kioto es un lugar perfecto para una visita relajada, con o sin niños, aunque la entrada es un poco cara, 2000 yenes, unos 15 euros. 

En este acuario se pueden ver varias especies de peces, mamíferos marinos como focas o delfines y una sala con pingüinos. En las instalaciones también hay una zona con especies autóctonas propias de los ríos de la prefectura. El espectáculo de delfines se realiza varias veces al día y va incluido en el precio de la entrada. 

20. Toma un aperitivo en el mercado Nishiki

Mercado Nishiki

Al igual que otras ciudades, Kioto también tiene su mercado tradicional particular, con productos frescos y artesanías, que nutre a los locales y vecinos de la zona. El mercado Nikishi está situado en una calle llena de paradas con pescado fresco, verdura, fruta local y platos preparados. 

No hay alimento que no puedas encontrar aquí, hay olores y sabores por todas partes. Te recomendamos venir sin comer, ya que así podrás probar de todo un poco, en especial platos tradicionales recién hechos cocinados con ingredientes frescos. 

Aquí también encontrarás paradas con artesanías y utensilios de cocina enfocados a la cocina nipona. Aprovechando la visita por este barrio y para añadir a tu lista algo más que hacer en Kioto, puedes acercarte al santuario Nishiki Tenmangu. Una estatua de un toro lidera la entrada y es muy venerada por los que buscan la sabiduría.

Como has podido comprobar, la ciudad no tiene nada que envidiar a otras ciudades japonesas en cuanto a cosas que hacer en Kioto se refiere. Tienes templos para aburrir, calles que explorar e infinidad de museos, restaurantes y rincones mágicos.

Tú decides cuánto quieres que dure tu visita a esta ciudad nipona, pero está claro que vas a necesitar más de 2 o 3 días si quieres visitar Kioto en condiciones.

Fotos: pixabay,(3)Carlosgg1961,(6)Carles Tomàs Martí,(7)Jason Riedy,(8)Chris Gladis,(9)Min Zhou,(11)Alejandro,(13)Oliver Bruchez,(14)Kentaro Ohno,(15) Marko Kudjerski

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