
Descubre qué ver en Corea del Sur, un país fascinante que destaca por su cultura y larga historia, como por su avanzada tecnología y gran belleza natural.
En la zona meridional de la península de Corea, se encuentra Corea del Sur, un país que destaca por sus paisajes deslumbrantes, playas vírgenes, inmensos arrozales y antiguos templos budistas.
Además las tradiciones antiguas conviven a la perfección con el desarrollo, alternando edificios antiguos con enormes rascacielos. En este post te recomiendo algunos de los mejores destinos que visitar en Corea del Sur.
Qué ver en Corea del Sur: 20 destinos imprescindibles

1. Los magníficos palacios reales de la dinastía Joseon, en Seúl
Entre los principales atractivos que ver en Corea del Sur destacan los imponentes cinco palacios de Seúl: Gyeongbokgung, Changdeokgung, Changyeonggung, Deoksugung y Gyeonghuigung.
Cada uno de ellos son auténticos tesoros arquitectónicos de la dinastía Joseon que reflejan la grandeza histórica coreana. Son construcciones que representan la elegancia y equilibrio del diseño coreano tradicional.
El más destacado es el Palacio Gyeongbokgung, el mayor y más importante de todos, construido en 1395 como sede principal de la dinastía Joseon. La zona alberga nada menos que 40 hectáreas de intrincada arquitectura y paisajes.
Entre sus pabellones principales se encuentran el Geunjeongjeon, donde estaba el trono real, y el Gyeonghoeru, utilizado para banquetes y del que destaca su bonito estanque de flor de loto.
Otro de los más importantes es el Palacio de Changdeokgung, famoso por su hermoso Jardín Secreto. El jardín abarca el 60% del área del palacio y estaba, en antaño, reservado para la nobleza.
Para verlo más a fondo y conocer sus rincones, una buena idea es aprovechar las ventajas de esta visita guiada por Seúl. La visita te permitirá conocer los palacios, templos y monumentos más importantes de la capital surcoreana de la mano de un guía en español.
2. El hermoso conjunto del templo Bulguksa y la Gruta Seokguram

Estos dos lugares imprescindibles qué ver en Corea se encuentran en el monte Tohamsan de la ciudad histórica de Gyeongju.
Los dos lugares icónicos son el templo Bulguksa y la Gruta Seokguram, reconocidos Patrimonio de la Humanidad por su belleza espiritual y arquitectónica.
El templo Bulguksa, construido en 751 bajo el reinado del rey Gyeongdeok, se sitúa en la ladera del monte. Se encuentra rodeado de paisajes naturales que lo convierten en uno de los más bonitos de Corea del Sur.
Este complejo budista de la época de Silla está distribuido en terrazas de piedra y alberga siete tesoros nacionales, incluidos el Puente Cheongun-gyo, las pagodas Dabotap y Seokgatap, y dos estatuas de Buda de bronce dorado.
Su entorno inspira paz y es una representación icónica de la cultura coreana antigua. A pocos kilómetros, en la misma montaña, se encuentra la Gruta Seokguram, una gruta del siglo VIII. En ella se encuentra una impresionante estatua de Buda de 3,5 metros.
Este Buda se encuentra sentado en un pedestal de loto. Simboliza el camino hacia la iluminación, continuando el viaje espiritual que comienza en el Templo Bulguksa.
3. El paraíso natural de la Isla de Jeju

La isla de Jeju, situada en la costa sur de Corea del Sur, es uno de los destinos turísticos más populares del país. Destaca por su belleza natural y diversidad de paisajes, además de poder disfrutar de un agradable clima subtropical.
A menudo denominada “Isla de los Dioses” o el “Hawái de Corea”, Jeju es famosa por sus playas de arena blanca y aguas turquesas. También destaca por su terreno volcánico, que incluye montañas, cascadas y cuevas de lava.
La isla es Patrimonio de la Humanidad, destacando lugares como el Parque Nacional del Monte Hallasan. El parque alberga la montaña más alta de Corea del Sur, de casi 2.000 metros.
Otros impresionantes parajes naturales son el enorme cráter Seongsan Ilchulbong, producto de una erupción volcánica submarina. También impresiona la cueva Manjanggul, curioso tubo de lava de unos 14 kilómetros de longitud.
Entre otros cabe destacar el cráter Sangumburi, de más de 2 kilómetros de perímetro o la cascada Jeongbang, única caída de agua directa al mar de toda Asia, con 23 metros de altura.
Uno de sus atractivos culturales distintivo de Jeju son las Haenyeo, mujeres buceadoras que recolectan mariscos sin equipo de respiración, preservando una tradición de generaciones.
4. Seúl, la capital surcoreana y su fascinante mezcla de tradición y modernidad

Seúl, la dinámica capital surcoreana, es el principal destino turístico del país y uno de los lugares imprescindibles que ver en Corea del Sur.
Es una ciudad fascinante donde tradición y modernidad coexisten en peculiar armonía. Si quieres conocer un poco más sobre esta sorprendente ciudad, necesitarás pasar varios días en ella para descubrirla.
Si tienes pensado quedarte más de una noche en la ciudad, te interesará saber cuáles son las mejores zonas dónde alojarse en Seúl. Una lista de zonas y alojamientos que te facilitarán tu estancia en ella.
La larga historia de Seúl ha dejado el legado monumental de la dinastía Joseon, con sus famosos cinco palacios reales y templos budistas como el hermoso Jogyesa y el Bongeunsa con su enorme estatua de Buda.
También destacan mercados tradicionales como Gwangjang Market o Namdaemun, donde además se puede probar lo mejor de la gastronomía local. Además destacan entornos tan del pasado como la Aldea Tradicional de Bukchon, donde típicas casas hanok evocan otros tiempos.
Pero, Seúl no ha dado la espalda a los nuevos tiempos dando lugar a barrios como Myeongdong repletos de tiendas de última moda y con enormes centros comerciales futuristas como el subterráneo Starfield COEX Mall.
Además ofrece construcciones fruto de la innovación tecnológica, como la icónica Torre N, de 236 metros aprox. de altura. También alberga una vida nocturna que nunca acaba, con barrios tan animados como Hongdae e Itawon, o el lujoso Gangnam, cuna de estrellas del K-Pop.
Con una multitud de actividades qué hacer en Seúl, es una metrópoli que ofrece un contraste intenso entre lo milenario y lo contemporáneo.
Si acabas de llegar a la capital de Corea del Sur y no sabes por dónde empezar, es normal. Seúl es una ciudad llena de sorpresas que necesita de varios días para poder recorrerla y vivirla.
Para empezar te aconsejo el siguiente Free Tour de 2h 30 min de duración con un guía de habla en español. Es un plan perfecto para descubrir los imprescindibles de la ciudad y tener una primera toma de contacto de Seúl.
5. Las atractivas playas de Busan

Busan es la segunda ciudad más grande que ver en Corea del Sur y uno de sus primeros atractivos son sus playas. Sus playas constituyen por sí mismas el principal aliciente para muchos viajeros. Todas ellas tienen su propio ambiente y encanto.
Entres sus playas destaca Haeundae Beach, la más famosa, con un extenso tramo de arena dorada y animada atmósfera. Es una playa ideal para deportes acuáticos y otras actividades con vistas al mar.
La playa es especialmente popular en verano y destaca por sus aguas cristalinas y las vistas de los modernos rascacielos.
Gwangalli Beach es más tranquila, con su peculiar forma de medialuna, ideal para relajarse en sus arenas blancas. También vale la pena para disfrutar de sus imponentes vistas al Puente Gwangan, especialmente durante su espectáculo nocturno de luces.
Por su parte, Songjeong Beach destaca por su ambiente familiar. Es una playa poco desarrollada y suele ser famosa entre surfistas por sus olas moderadas y atmósfera auténtica y relajada.
Otra destacada y muy reconocida por sus espectaculares puestas de sol doradas es Dadaepo Beach. La playa alberga una zona de arena en la desembocadura del río Nakdong ideal para familias por sus aguas poco profundas.
6. La poderosa Fortaleza de Hwasong, en Suwo

Otra de las grandes edificaciones que hay que ver en Corea del Sur es la famosa Fortaleza de Hwaseong. Es el mayor símbolo de la ciudad de Suwon y una impresionante muestra de arquitectura militar de la dinastía Joseon.
Construida entre 1794 y 1796 por orden del rey Jeongjo, la fortaleza honra a sus ancestros y defendió la ciudad con sus murallas de más de 5 kilómetros de largo. También alberga cuatro puertas principales, bastiones y torres de artillería.
Las características de la fortaleza han valido su designación como Patrimonio Cultural de la Humanidad Dentro de la fortaleza se encuentra Hwaseong Haenggung, el palacio donde el rey descansaba durante sus visitas.
También se puede explorar la torre con la campana de Suwon, las antiguas plataformas para catapultas y el tranquilo lago junto a la puerta secreta Bukammun.
Aparte de la fortaleza, la moderna ciudad de Suwon, a solo una hora de Seúl presenta sus propios atractivos. La ciudad alberga un interesante contraste entre el patrimonio histórico y la arquitectura contemporánea.
Bien merece un paseo por los coloridos murales del barrio Haenggungdong Mural Village o por el Manseok Park, con un enorme embalse que separa el parque del centro de la ciudad.
7. Un viaje en el tiempo al pasado en la tradicional Aldea Hahoe de Andong

La ciudad de Andong, ubicada en el noreste de Corea del Sur, es famosa por su rica cultura tradicional y suhistoria. Muchos la califican como «la ciudad más coreana de Corea».
En su corazón se encuentra la Aldea Folklórica de Hahoe, lugar declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. La aldea preserva la arquitectura y las tradiciones de la dinastía Joseon.
La aldea está rodeada por el río Nakdonggang y ha mantenido su carácter tradicional a lo largo de los siglos.
En tu visita podrás apreciar las casas que van desde las viviendas sencillas de los campesinos, de adobe y tejados de paja, hasta las ricamente decoradas casas de la aristocracia, los hanok de madera y tejados de teja negra.
Con sus campos de arroz y las montañas circundantes, la aldea proporciona una experiencia auténtica de la Corea del pasado, un auténtico viaje atrás en el tiempo.
Además, Hahoe es famosa no solo por su arquitectura única, sino también por el Festival Internacional de Máscaras de Andong. En él se celebran danzas y representaciones teatrales.
El Festival Internacional de Máscaras de Andong es conocido como Byeolsingut Talnori, espectáculo tradicional del siglo XII.
8. Las 1.700 islas del Parque Nacional Dadohaehaesang
En el extremo suroeste de Corea del Sur, se encuentra el parque nacional más grande del país. Su mayor peculiaridad es que de los más de 2.300 kilómetros de extensión del Parque Nacional Dadohaehaesang, casi 2.000 pertenecen a áreas marinas.
El parque, considerado como Reserva de la Biosfera de la UNESCO, resaltando su importancia ecológica y cultural, alberga una gran biodiversidad. Incluye 1.541 especies de plantas y mamíferos, aves, insectos y peces, protegiendo algunas especies en peligro de extinción.
Además se cifra en 1.700 el número aproximado de islas formadas a lo largo de siglos por la erosión costera. Las islas que despiertan mayor atracción turística son Heuksando, Hongdo y Baekdo.
- Heuksando es la más grande, aunque no cuente con más de 3.000 habitantes. Es una maravilla natural que cuenta con un camino circular que rodea la isla para conocerla más a fondo.
- Hongdo, conocida como la «Isla Roja», es accesible sólo por mar y está considerada como un monumento natural, con algunas interesantes rutas de senderismo.
- Baekdo, se trata una isla deshabitada famosa por sus muchos picos rocosos, que según los lugareños alberga al dios que protege las islas.
9. Gyeongju, la capital del antiguo reino coreano de Silla, verdadero “museo al aire libre”

La ciudad de Gyeongju fue capital del antiguo reino de Silla y precedió a la dinastía Joseon, entre el 57 a. C. – 935 d. C. Además del templo Bulguksa y la Gruta de Seokguram, la ciudad también merece la pena ser visitada.
Gyeongju es conocida como un «museo al aire libre» gracias a su abundancia de templos, monumentos y paisajes históricos. Allí, destacan las emblemáticas tumbas reales de la dinastía Silla, que forman colinas cubiertas de césped, guardando tesoros históricos.
El Museo Nacional de Gyeongju custodia tesoros arqueológicos del período Silla. Notables son otros iconos de Gyeongju como el palacio Donggung y el Estanque Wolji (Anapji), que ostentan una especial belleza al atardecer.
La naturaleza muestra su esplendor en el Monte Namsan, que ofrece senderos con interesantes reliquias budistas.
Desde Gyeongju también se puede llegar en un par de horas a la aldea tradicional de Yangdong, también declarada Patrimonio de la Unesco.
La aldea data del siglo XIV, con una colección de viviendas antiguas de piedra con tejado de paja, en un entorno rodeado de montañas y preciosos paisajes.
10. El espectacular paisaje verde de las plantaciones de té de Boseong

Entre los grandes destinos naturales de Corea del Sur se encuentran las plantaciones de té de Boseong, a solo unas horas de Gwangju.
Además del impresionante paisaje verde formado por miles de hileras de plantas de té hay que destacar la importancia del cultivo de esta planta para el país.
Se remonta a más de 1400 años, aunque fue durante la dinastía Silla, en el siglo VII, cuando comenzó a introducirse por los monjes budistas.
Después, la Guerra de Corea fue devastadora para las plantaciones pero las tareas de recuperación consiguieron establecer nada menos que cerca de 6 millones de árboles de té.
En las plantaciones de Boseong se produce aproximadamente el 40% del té del país, que alcanza gran calidad por presentar condiciones climáticas idóneas para su cultivo.
Situadas a 350 metros sobre el nivel del mar, las plantaciones se extienden en terrazas escalonadas que ofrecen vistas espectaculares, especialmente en primavera y verano.
En la visita a estas plantaciones se dispone de senderos, pequeñas cascadas y observatorios que ofrecen vistas panorámicas, además de poder probar variedad de infusiones y postres hechos de té verde.
11. El espectacular templo de Haedong Yonggungsa en los acantilados de Busan
Otro de los grandes atractivos de Busan, visita imprescindible para los visitantes de Corea del Sur, es el magnífico templo budista Haedong Yonggungsa. El templo es famoso por su increíble ubicación frente al mar.
Se cuenta que fue fundado en el siglo XIV por el monje Naong Hyengeu como consecuencia de un sueño en el que el dios del mar le instaba a su construcción. Eso lo convierte en uno de los pocos templos costeros de Corea del Sur.
La estructura de este templo, que ofrece panorámicas espectaculares, incluye varios pabellones, el Salón del Gran Iluminador y el Salón de los Budas. Además de incluir una pagoda de tres pisos con una estatua de Buda en su parte superior.
El lugar se encuentra a 2 horas de Busan y puedes completar esta visita con un paseo por la moderna ciudad costera de Busan.
La ciudad ofrece muchos otros atractivos con una variedad de preciosos templos, exuberantes montañas y una animada escena urbana cultural y de ocio.
Si te alojas en Busan no dejes de recorrer la animadísima plaza BIFF Square donde se celebra el famoso festival internacional de cine de Busan. También cuenta con un particular paseo de la fama de actores coreanos.
Además, en Gamcheon-dong, distrito de Saha en Busan se encuentra el colorido Gamcheon Culture Village. La aldea es denominada como «el Santorini de Corea», y destaca sus el colorido de sus casas, sus calles escalonadas y callejuelas labertínticas.
12. Los paisajes y diversidad del Parque Nacional Seoraksan

El Parque Nacional Seoraksan, a pocas horas de Seúl, es famoso por sus paisajes montañosos y de gran belleza, especialmente durante el otoño.
El parque abarca casi 400.000 kilómetros cuadrados y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por su enorme biodiversidad, con más de 2.000 especies de flora y fauna y sus impresionantes formaciones rocosas y cascadas naturales.
Este parque, con sus bosques, lagos cristalinos y variedad de senderos, se ha convertido en uno de los destinos naturales más atractivos de Corea. El lugar es visitado tanto por extranjeros como por los propios locales.
Es un paraíso para los senderistas, con rutas tan destacadas como la de la roca Ulsanbawi que finaliza en sus seis emblemáticos picos de granito de más de 800 metros de altura. También disponen de miradores con panorámicas imponentes.
Destaca además el sendero hacia el pico Daecheongbong, el más alto del parque con 1.708 metros aprox. de altura. Otros lugares visitados son los restos de la fortaleza Gwongeumseong, en la cima de la montaña Seoraksan o la singular piedra casi esférica de Heundeulbawi.
También cabe destacar el templo Sinheungsa o las cascadas Biryeong y Yukdam, que ofrecen una espectacular caída de agua.
Puedes conocer el parque a través de la siguiente excursión a Seoraksan desde Seúl. Explorarás uno de los parques nacionales más bonitos de Corea además de visitar el templo Naksansa y la isla de Nami.
13. La frontera más peligrosa del mundo en la zona desmilitarizada de Corea

La zona Desmilitarizada de Corea (DMZ) es un lugar único en todo el mundo, algo muy interesante que ver en Corea del Sur. Es una extensa franja de terreno de más de 200 km de longitud y ancho de 4 km, ubicada en la frontera entre Corea del Sur y Corea del Norte.
Se estableció en 1953, tras la Guerra de Corea, en la considerada como una de las fronteras más peligrosas del planeta.
Esta zona está inhabitada y estrictamente controlada, con presencia militar de ambos países y de fuerzas estadounidenses.
Se formó tras la separación de Corea, que ocurrió tras la derrota japonesa en la Segunda Guerra Mundial y el posterior conflicto entre las superpotencias de la época.
En la actualidad, solo se puede visitar la DMZ mediante tours guiados, donde los visitantes pueden conocer lugares emblemáticos como los túneles de infiltración construidos por Corea del Norte y el mirador Dora.
Desde el mirador se pueden observar áreas del hermético país vecino, incluido el pueblo de Kijongdong, en el que destaca una gran bandera norcoreana.
Si te interesa conocer este rincón de Corea puedes realizar la siguiente excursión desde Seúl junto a un guía en español. Con él recorreras los puntos más emblemáticos del lugar.
>>> Excursión zona desmilitarizada <<<
14. La capital del antiguo reino Baekje, en Buyeo
Buyeo, conocida anteriormente como Sabi, fue la antigua capital de la dinastía Baekje entre los años 538 y 660 de nuestra era.
Durante su apogeo, Baekje fue uno de los tres grandes reinos de Corea y su establecimiento en la ciudad de Buyeo ha dejado una rica herencia cultural y numerosos sitios arqueológicos.
Así, entre los atractivos más notables de Buyeo se encuentra la fortaleza de Busosanseong, construida en el siglo VI y situada en el monte Busosan, desde donde se observan impresionantes vistas panorámicas. La Muralla Naseong, que rodea la ciudad, data también del mismo periodo.
Entre sus sitios arqueológicos, se puede visitar el templo Jeongnisima, conocido por su pagoda de cinco niveles. También resulta interesante visitar el Parque Histórico de Baekje, que alberga las tumbas reales. Podrás entrar en una de ellas y observar sus ricos murales antiguos.
Para completar el conocimiento de esta dinastía, se hace imprescindible una visita al Museo Nacional de Buyeo. El museo alberga más de 13.000 objetos que ilustran la rica historia del reino Baekje.
15. La extensa colección de textos budistas de la Tripitaka Koreana, en el templo Haeinsa

Otro de los monumentos más significativos que ver en Corea del Sur es el imponente templo Haeinsa, ubicado en el monte Kaya, cerca de Daegu.
Rodeado de un hermoso entorno natural, es uno de los templos budistas más antiguos e importantes de todo el país, construido en el año 802. El templo, declarado Patrimonio de la Humanidad.
Es especialmente famoso por albergar la Tripitaka Koreana, tesoro nacional compuesto por una extraordinaria colección de más de 80.000 bloques de madera tallados a mano. Los bloques contienen las escrituras budistas más completas del mundo.
Estas tablillas, elaboradas en el siglo XIII, fueron creadas en magnolia asiática y tardaron 16 años en completarse. La Tripitaka se conserva en los edificios Janggyeong Panjeon, que fueron diseñados específicamente para proteger los bloques de madera del deterioro.
Aunque el acceso a estos edificios es restringido, los visitantes pueden observar las tablillas a través de las ventanas.
El templo también cuenta con otras estructuras significativas, como el Portal Iljumun y el Daejeokgwangjeon, que alberga la imagen de Buda Vairocana. Además alberga un jardín con una pagoda de piedra de tres niveles.
16. Los animados mercados de Seúl, lugares imprescindibles que ver en Corea del Sur

Los mercados de Seúl son reflejo de la vida diaria coreana y sus costumbres, cada uno ofreciendo una experiencia única que los convierte en lugares imprescindibles que ver en Corea del Sur.
Uno de los mayores y más emblemáticos es el mercado Gwangjang, famoso por su animadísimo ambiente y sus más de 5.000 tiendas y puestos donde se puede comprar absolutamente de todo.
Además, ofrece una experiencia gastronómica única con amplia variedad de deliciosa comida callejera, como los icónicos «bindaetteok» y el histórico «tteokbokki«, que atraen tanto a locales como a turistas.
Otro destacado es el Namdaemun Market, cuyos orígenes se remontan al siglo XV. Este laberinto peatonal de intensos colores y olores, cercano a la histórica Gran Puerta Sur, también ofrece productos variados.
Entre sus productos podrás encontrar desde ropa, artesanías, souvenirs y artículos para el hogar, a precios bastante moderados, hasta deliciosos platillos callejeros como el «hotteok» y el «mandu«, en un ambiente animado e ideal para hacer todo tipo de compras.
17. La “pequeña China dentro de Corea” en la ciudad de Incheon
Incheon es una ciudad portuaria industrial situada en el Mar Amarillo, que forma parte del área metropolitana de Seúl. Uno de sus mayores atractivos es albergar el único Chinatown oficial de Corea del Sur, fundado en 1884.
Este barrio, conocido como «la pequeña China dentro de Corea», ofrece una experiencia cultural única con su arquitectura distintiva y una rica oferta gastronómica. De su oferta gastronómica destaca el famoso jjajangmyeon, básicamente fideos en salsa negra.
Al pasear por sus calles adornadas con faroles rojos y coloridos murales, los visitantes pueden explorar tiendas de artesanías y disfrutar de la mezcla de tradiciones coreanas y chinas.
La dualidad cultural de Incheon se aprecia en cada rincón de Chinatown, como un lugar ejemplar de confluencia de culturas. Uno de los puntos destacados del barrio es el templo de Jemulpo, así como el cercano Jayu Park, un gran parque ubicado a lo largo del Monte Eungbong.
El Jayu Park fue concebido como un espacio de celebración de la amistad entre Corea y otros países. El lugar ofrece impresionantes vistas panorámicas del puerto de Incheon.
18. Chuncheon, la “ciudad de los lagos” y del “pollo frito”

Chuncheon, la capital de la provincia de Gangwon, destaca por sus impresionantes paisajes naturales, incluyendo los lagos Uiam y Soyang, rodeados de montañas.
La ciudad es conocida como la «ciudad de los lagos» y ofrece actividades al aire libre como senderismo o ciclismo en el Circuito del Lago Soyang.
Otros atractivos naturales son el Jardín de la Paz, ideal para relajarse, y la cercana isla de Nami, famosa por sus paisajes de ensueño. Además, Chuncheon es muy reconocida por su rica gastronomía y se ha convertido en destino muy especial en ese sentido.
Lo más emblemático es el dakgalbi, un guiso de pollo picante con verduras y gochujang (pasta de chile picante). Se puede comer en lugares como la calle Myeongdong Dakgalbi, repleta de restaurantes dedicados a dar su propio toque a esta especialidad.
Tan popular se ha hecho que se celebra todos los años un Festival del Pollo Frito de Chuncheon, con una asistencia masiva.
Otro aspecto que hace famosa a Chuncheon es su cultura del café. La ciudad dispone de numerosas cafeterías que invitan a disfrutar de un buen café mientras se aprecia la belleza del entorno.
19. La tradición de la medicina oriental, conservada en la ciudad de Daegu
Daegu es la cuarta ciudad más grande de Corea del Sur y es famosa por su rica tradición en medicina oriental. Su Mercado de Hierbas Tradicionales es el más antiguo del país en esta materia y data de 1658.
El Mercado de Hierbas Tradicionales alberga más de 50 tiendas especializadas en hierbas medicinales, especialmente el ginseng.
Otro de los lugares interesantes que ver en Corea del Sur es el Museo de Medicina Oriental ubicado en la ciudad de Daegu. Es un centro ideal para que los visitantes puedan aprender sobre este saber ancestral, aparte de explorar el mercado mayorista de hierbas que opera en sus bajos.
Además de su patrimonio medicinal, Daegu ofrece una variedad de atractivos culturales. Entre ellos, la Catedral de Nuestra Señora de Lourdes, famosa por sus coloridas vidrieras francesas, y la Iglesia Jeil, un emblemático edificio de ladrillo rojo.
La Escuela Confuciana Hyanggyo, fundada en 1398, también es un lugar de interés cultural. Para una experiencia auténtica local del comercio y la gastronomía, el Mercado Seomun y su versión nocturna son imperdibles. Ofrece desde productos tradicionales hasta deliciosa comida callejera.
En Daegu también se observa la vitalidad de la influencia de un buen número de estudiantes, que se manifiesta en zonas de ocio tan animadas como Dongseong-ro.
20. Los coloridos festivales de Corea del Sur
Corea del Sur es famosa por sus numerosos festivales en los que se celebran tanto su rica tradición cultural como su modernidad. A lo largo del año, diversas ciudades y pueblos se llenan de color, música y danzas, creando un ambiente festivo.
Uno de los festivales de verano más destacados es el Boryeong Mud Festival, celebrado en la playa de Daecheon.
Si en su origen el objetivo era promocionar productos cosméticos elaborados con barro local, ahora atrae a multitud de turistas con actividades como batallas de barro y otras actividades.
En primavera, el Jinhae Gunhangje Festival (Festival de las Flores de Cerezo) embellece la ciudad con los pétalos rosados de los cerezos, mientras se celebran desfiles, conciertos y espectáculos culturales.
Otro encuentro primaveral destacado es el Festival de Farolillos de Samgwangsa, que celebra el cumpleaños de Buda, transformando el templo en un auténtico mar de luces.
En noviembre, todo un clásico muy visitado es el Seoul Lantern Festival que ilumina el río Cheonggyecheon con miles de linternas. Representan imágenes de la cultura y mitología coreana.
Estos son algunos de los festivales interesantes que presenciar, pero hay muchísimos más y están entre lo mejor que ver en Corea del Sur.