Portada » Qué hacer en París: 25 planes imprescindibles

Qué hacer en París: 25 planes imprescindibles

Las mejores cosas que hacer en Paris

Hay pocas ciudades en el mundo capaces de despertar tantas imágenes y sensaciones  como París. La capital francesa recibe millones de visitantes cada año, y cada uno llega con una idea diferente de lo que quiere quiere descubrir y hacer en París.

Quizás viajes hasta la Ciudad de las Luces para descubrir cómo cambia la ciudad cuando cae la noche, con miles de luces iluminando sus calles y monumentos, o para contemplar los puentes del Sena iluminados al anochecer.

Tal vez para ti París sea, sobre todo, la Ciudad del Romance: paseos tranquilos a orillas del Sena, mañanas de primavera y terrazas en las que sentarse para ver pasar la vida de la ciudad.

O quizá lo que más te atraiga sean sus cafés y bistrós, lugares perfectos para disfrutar de una comida larga y relajada.  Y, cuando llega la noche, siempre puedes cambiar de ambiente y disfrutar de un espectáculo de cabaret en lugares tan míticos como el Moulin Rouge, el Crazy Horse o Nouvelle Eve.

Si lo que buscas es cultura y arquitectura, París tampoco decepciona, la ciudad alberga más de 250 museos y galerías, además de una amplia programación de espectáculos, festivales y exposiciones durante todo el año.

Además de reunir algunos de los edificios y monumentos más famosos de Europa como la torre Eiffel, también es conocida por su gastronomía. La cocina francesa goza de fama mundial, y París es uno de esos destinos donde sentarse a la mesa forma parte de la propia experiencia de viaje.

Con más de 100 restaurantes Michelin de una, dos y tres estrellas repartidos por la ciudad, las opciones para disfrutar de una buena mesa son prácticamente infinitas.

Sean cuales sean las imágenes que te vengan a la cabeza cuando piensas en París, he preparado esta lista con las mejores actividades que hacer en París para que puedas descubrir todo lo que ofrece una de las ciudades más fascinantes de Europa.

Es importante que escojas bien la zona en la que te vas a quedar en la capital francesa. Echa un vistazo a este post: Dónde alojarse en París

Índice de Contenidos

Qué hacer en París: 25 planes imprescindibles

1. La Torre Eiffel, uno de los monumentos más famosos del mundo

Torre Eiffel: probablemente el monumento más famoso del mundo

Hay lugares que, por mucho que hayas visto fotografías antes de viajar, impresionan cuando los tienes delante. Para mí, la Torre Eiffel es uno de ellos.

Su construcción comenzó en 1887 y terminó en 1889 con motivo de la Exposición Universal de París. Con sus 324 metros de altura, se convirtió en aquel momento en el edificio más alto construido por el ser humano, una marca que mantuvo hasta que el Chrysler Building de Nueva York lo superó en 1930.

Diseñada y construida por Gustave Eiffel, la torre cuenta con tiendas en la primera planta y dos restaurantes en la segunda, uno de ellos un restaurante con estrella Michelin.

Si hay algo que merece especialmente la pena, es subir hasta la tercera planta y asomarse a su mirador de 360 grados para contemplar unas vistas espectaculares de París.

Para llegar hasta allí puedes subir los más de 700 escalones que conducen a la segunda planta y después tomar el ascensor hasta la cima. Si prefieres reservar fuerzas para seguir recorriendo la ciudad, también puedes utilizar directamente el ascensor desde la base.

Durante el día se forman largas colas, así que comprar la entrada que más te interese con antelación puede ahorrarte bastante tiempo.

Puedes consultar todos los detalles en la web oficial de la torre Eiffel o también puedes asegurarte el acceso a la 3º planta de la Torre Eiffel comprando la entrada directamente por internet.

2. Los Campos Elíseos, la avenidas más icónica e importante de París

Recorrer los Campos Elíseos es una de esas experiencias que encajan perfectamente con la imagen clásica de París. La avenida, cuyo origen se remonta al siglo XVII, se extiende durante más de dos kilómetros entre la Place de la Concorde y el Arco del Triunfo.

Considerada la avenida más emblemática del país, está flanqueada por plátanos de Londres y combina grandes tiendas, restaurantes, terrazas y algunos de los hoteles más lujosos de la ciudad.

Caminar por aquí es sumergirse en el auténtico estilo parisino. Es un gusto pasear sin prisa mirando escaparates de grandes marcas y parar a tomar un café en cualquier terraza.

Además, si te apetece un buen capricho, la zona es ideal para desconectar y alojarte en un hotel de cinco estrellas

La avenida recibe más de 300.000 visitantes cada día, por lo que encontrarás una enorme variedad de restaurantes y terrazas. También hay varios teatros, entre ellos el Théâtre du Rond-Point, el Théâtre Marigny, el Espace Pierre Cardin y el Théâtre des Champs-Elysées.

Cuando cae la noche, los Campos Elíseos cambian de ambiente y se convierten en uno de los principales puntos de ocio nocturno de París. Hay restaurantes de alta gama y con estrella Michelin, modernos bares de cócteles y elegantes bares de vinos.

También encontrarás algunas discotecas exclusivas, como Planches, Duplex, Raspoutine y Baron, frecuentadas por jóvenes parisinos adinerados. Y, si te apetece probar suerte, aquí se encuentra el único casino de París, el Paris Elysées Club.

Además, los Campos Elíseos son escenario de algunos de los grandes acontecimientos del año, desde el desfile del Día de la Bastilla del 14 de julio hasta las celebraciones de Año Nuevo, pasando por eventos deportivos como el Maratón de París y la llegada del Tour de Francia.

3. Arco del Triunfo: uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad

Arco del Triunfo: uno monumentos más emblemáticos de Paris

Situado en la Avenue Charles de Gaulle, en el extremo de los Campos Elíseos, el Arco del Triunfo es otro de los grandes imprescindibles de París.

Napoleón encargó su construcción en 1806 y el proyecto corrió a cargo del arquitecto Jean-François Chalgrin. Finalmente fue inaugurado en 1836 por el rey Luis Felipe y dedicado a los caídos en las Guerras Napoleónicas y en la Revolución Francesa.

En su base se encuentra también la tumba del Soldado Desconocido, donde cada día a las 18:30 se enciende la llama eterna en su memoria.

Con 45 metros de largo, 50 metros de alto y 22 metros de ancho, es uno de los arcos más grandes del mundo.

Sus fachadas están decoradas con relieves que representan a soldados franceses y, en sus paredes interiores, aparecen los nombres de quienes participaron en las campañas militares.

Aunque el exterior ya resulta impresionante, te recomiendo entrar si tienes tiempo. Puedes visitar el museo y, sobre todo, subir hasta la parte superior del Arco.

Desde allí tendrás unas vistas increíbles de París, con los Campos Elíseos extendiéndose frente a ti y las grandes avenidas de la ciudad formando una curiosa estrella. Puedes consultar todos los detalles y horarios de apertura en la web oficial del Arco del Triunfo.

También puedes comprar tus entradas directamente por internet en el siguiente enlace Entradas para la azotea del Arco del Triunfo

4. Museo del Louvre, una visita imprescindible que hacer en Paris

Museo del Louvre, una visita imprescindible que hacer en Paris

Visitar París y no entrar en el Louvre puede resultar difícil de imaginar, especialmente si es tu primera vez en la ciudad. Y aunque su tamaño puede resultar abrumador, basta con elegir bien qué quieres ver para disfrutar de la experiencia sin intentar abarcarlo todo.

El edificio que hoy conocemos como Louvre comenzó siendo un castillo defensivo construido a finales del siglo XII. En el siglo XVI fue reconstruido y transformado en palacio para la realeza francesa.

Después de varias ampliaciones y reformas, siguió funcionando como residencia real hasta 1682, cuando Luis XIV trasladó la corte a Versalles. A partir de entonces, el edificio pasó a estar vinculado a diferentes academias de arte y comenzó a utilizarse para exponer obras de artistas de la época.

En 1793 abrió oficialmente como museo, con una colección inicial de 537 pinturas. Sin embargo, apenas tres años después tuvo que cerrar debido a problemas estructurales.

El museo volvió a abrir sus puertas bajo Napoleón en 1801 y, en 1802, recibió el nombre de Musée Napoléon. Durante este periodo incorporó numerosas obras de arte procedentes de las campañas militares de Napoleón.

Tras su abdicación en 1815 y la firma del Tratado de Fontainebleau, casi 5.000 obras fueron devueltas a sus países de origen. Otras muchas permanecieron en París y terminaron formando parte de la extraordinaria colección del Louvre que conocemos hoy.

Con más de 60.500 metros cuadrados de superficie, el museo alberga algunas de las obras de arte más famosas del mundo.

En sus salas se exponen más de 35.000 esculturas y obras de arte, desde antigüedades de Oriente Próximo, Egipto, Grecia, Etruria y Roma hasta arte islámico, esculturas, grabados, dibujos y pinturas. Entre ellas se encuentran auténticos iconos como la Mona Lisa y la Venus de Milo.

El Louvre recibe una cantidad enorme de visitantes cada día, así que mi consejo es sencillo: reserva tu entrada online y llega temprano. Puedes encontrar más información en Ticket Louvre.

Además, si es tu primera visita, un recorrido guiado como el siguiente Tour guiado por las obras maestras del Louvre puede ayudarte a aprovechar mucho mejor el tiempo evitando las largas colas.

5. La Pirámide del Louvre, arquitectura moderna frente a un palacio histórico

La Pirámide del Louvre, arquitectura moderna frente a un palacio histórico

Aunque las multitudes del Louvre te quiten las ganas de entrar, acercarte hasta la Pirámide del Louvre merece la pena. Y, si puedes verla al anochecer, todavía mejor: cuando se ilumina, el contraste entre el vidrio y el antiguo palacio resulta especialmente espectacular.

La pirámide forma parte del proyecto Grand Louvre, creado para ampliar el espacio disponible para el museo. El proyecto también contemplaba el traslado del Ministerio de Finanzas francés y la creación de nuevas zonas subterráneas.

La estructura de vidrio y acero fue diseñada por el arquitecto estadounidense de origen chino I. M. Pei como pieza central de la renovación. Las obras terminaron en 1989 y la pirámide se convirtió rápidamente en uno de los símbolos más reconocibles de París.

Hoy es la entrada principal a las diferentes secciones del museo y en su interior encontrarás las taquillas, tiendas, cafeterías y el centro comercial Carrousel du Louvre.

Con más de 20 metros de altura y una superficie superior a los 1.000 metros cuadrados, es un interesante contrapunto contemporáneo a la arquitectura clásica que la rodea.

6. Île de la Cité, una isla en el corazón del viejo París

Île de la Cité: una isla en el corazón del viejo París

Si quieres conocer el París más histórico, merece la pena dedicar unas horas a recorrer Île de la Cité. Esta pequeña isla del Sena está considerada el centro histórico de París y una de las zonas más antiguas de la ciudad.

Es un lugar perfecto para caminar sin rumbo fijo entre calles adoquinadas, pequeñas tiendas y bonitas fachadas.

Además, aquí se concentran algunos de los lugares más importantes de la ciudad, como Notre Dame, el Pont Neuf, el Pont de l’Archevêché y la Conciergerie, donde Marie-Antoinette esperó su ejecución en 1793.

Durante siglos, la isla fue una auténtica encrucijada y uno de los puntos desde los que París comenzó a crecer y extenderse hacia ambas orillas del Sena.

Después de recorrerla, puedes acercarte hasta el Pont Neuf, el puente más antiguo de París, que conecta la orilla izquierda y la derecha del río.

Si puedes, vuelve por la zona al atardecer. Cuando las luces comienzan a reflejarse sobre el Sena, el ambiente se vuelve especialmente romántico y animado, con músicos callejeros que ponen banda sonora al paseo y hacen que esta parte de París resulte todavía más especial.

7. Catedral de Notre Dame, una visita obligada que hacer en París

Catedral de Notre Dame, una visita obligada que hacer en París

Esta impresionante catedral es una visita imprescindible durante tu viaje a París. Es una de las catedrales góticas más antiguas y monumentales del mundo (construida entre 1163 y 1245) y uno de los símbolos más conocidos de París.

Pasea alrededor de la catedral para admirar su arquitectura y sus famosas gárgolas. La construcción del edificio comenzó a mediados del siglo XIV y tardó casi 200 años en completarse.

Convertida en una estrella internacional tanto del escenario como de la pantalla, la catedral de Notre Dame también ha desempeñado un papel importante en la historia de Francia.

Fue el lugar elegido para la boda de Enrique IV de Francia con Margarita de Valois en 1572, así como para la ceremonia de coronación de Napoleón Bonaparte en 1804.

8. Museo del Ejército, el Hôtel des Invalides

Museo del Ejército, el Hôtel des Invalides

Situado en el número 129 de la rue de Grenelle, el Museo del Ejército comenzó su historia en el siglo XVII, cuando el rey Luis XIV construyó el Hôtel des Invalides para acoger a los soldados heridos, discapacitados y sin hogar que regresaban de sus numerosas campañas.

Coronado por una impresionante cúpula dorada, el edificio es uno de los monumentos más prestigiosos de París.

Aunque actualmente alberga un museo de armamento, el Hôtel des Invalides conserva su función original como hospicio y hospital para veteranos franceses. También es el lugar de descanso definitivo de Napoleón I y de su hijo Napoleón II.

El Museo del Ejército alberga más de 500.000 objetos militares que abarcan desde los primeros tiempos del ejército francés hasta la actualidad. Puedes consultar los horarios de apertura y las opciones de entrada aquí: musee-armee.fr

9. Disfruta de un tour de moda por París: en la capital de la alta costura

Como capital internacional de la moda desde hace muchos años, una visita a París no está completa sin dedicar unas horas a descubrir la historia de la moda parisina, especialmente si eres un apasionado de las tendencias.

Puedes visitar museos de moda, curiosear los escaparates de algunas de las numerosas tiendas de moda de alta gama, explorar las boutiques de jóvenes diseñadores franceses o buscar esa falda retro que añadir a tu armario.

Los tres principales museos de moda que puedes visitar en París son:

  • Palais Galliera – 10 avenue Pierre 1er de Serbie, Paris 16e, 75116 Paris
  • The Docks – Cité de la Mode et du Design – 34 quai d’Austerlitz 75013 Paris
  • Musée des Arts Décoratifs – 107-111, rue de Rivoli, 75001 Paris

Además de varias exposiciones de moda temporales a lo largo del año y, por supuesto, la Paris Fashion Week, encontrarás numerosos tours de moda guiados disponibles online, donde puedes reservar visitas relacionadas con todos los aspectos de la industria de la moda.

10. Basílica del Sacré-Cœur de Montmartre

Basílica del Sacré-Cœur de Montmartre

Encargada por la Asamblea Nacional francesa en 1873 para conmemorar a los caídos en la guerra franco-prusiana, la Basílica del Sacré-Cœur se encuentra sobre la colina de Montmartre, de 130 metros de altura.

Como una de las construcciones más emblemáticas de París, el edificio fue construido siguiendo un estilo románico-bizantino y cuenta con cuatro cúpulas más pequeñas dominadas por una cúpula central situada a 83 metros de altura.

La campana, situada en la torre más alta, pesa más de 18 toneladas, lo que la convierte en una de las campanas más pesadas del mundo.

En el interior de la iglesia encontrarás un mosaico de 480 metros cuadrados y una atractiva cripta. También puedes subir hasta la cúpula más alta de la Basílica y disfrutar de unas impresionantes vistas panorámicas de París.

Puedes consultar los horarios y las tarifas de entrada en: sacre-coeur-montmartre.com

11. El Panteón: el lugar de descanso de algunas de las figuras más famosas de Francia

Situado en el distrito 5 de París, el Panteón fue construido en estilo neoclásico y gótico entre 1764 y 1790, a partir de una idea del rey Luis XV. Su intención era crear una iglesia dedicada a la patrona de París, Santa Genoveva.

Con la Revolución Francesa de 1789, todo cambió y los nuevos gobernantes de Francia decidieron convertirlo en un templo o Panteón para honrar a quienes habían caído durante la revolución.

Finalmente, se decidió que sería un ‘Templo para los Grandes Hombres’. Como resultado, muchos de los escritores, científicos, políticos, religiosos y generales más destacados de Francia fueron enterrados en las criptas del Panteón.

No fue hasta 1995 cuando la primera mujer fue enterrada en el Panteón. Se trataba de Marie Curie, junto con su marido Pierre, por su contribución a la ciencia.

Uno de los monumentos más majestuosos que visitar en París, el Panteón no solo está profundamente ligado a la historia de Francia, sino que también alberga una impresionante colección de frescos, mosaicos y pinturas que representan momentos clave de la época.

Si tienes energía para subir hasta lo alto de la gran cúpula, te verás recompensado con unas fantásticas vistas de los tejados de la ciudad. Puedes consultar más información, horarios de apertura y opciones de entrada en: Paris-museum

12. Palacio de Versalles, una visita imprescindible que hacer desde Paris

Palacio de Versalles, una visita imprescindible que hacer desde Paris

Aunque este palacio mundialmente famoso se encuentra a 20 kilómetros de la ciudad, su visita debería ocupar un lugar destacado en tu lista de cosas que hacer en París. Es sin lugar a dudas una de las mejores excursiones desde París. ¡No te lo pierdas!

Puedes pasear por los jardines del palacio de forma gratuita, pero si quieres entrar al palacio, tendrás que pagar unos cuantos euros.

Construido en 1634 y rodeado de 800 hectáreas de jardines diseñados, Versalles fue la residencia oficial de tres reyes franceses: Luis XIV, Luis XV y Luis XVI.

El palacio siguió siendo una residencia real hasta el comienzo de la Revolución Francesa de 1789, cuando todos los aristócratas tuvieron que huir para salvar sus vidas.

La visita al palacio te llevará por los siguientes espacios:

  • Los Grandes Aposentos del Rey
  • La Galería de los Espejos
  • Los Grandes Aposentos de la Reina
  • Y la Galería de las Batallas

El interior y el mobiliario son, como cabría esperar, dignos de un rey, y también puedes visitar la capilla real.

Los espectaculares jardines, con fuentes, esculturas y parterres y borduras ajardinados, son un lugar fantástico para disfrutar de un picnic a la hora del almuerzo.

Puedes consultar los horarios de apertura y las diferentes opciones de entradas disponibles aquí: chateauversailles.fr

También te recomiendo contratar la siguiente excursion al palacio de Versalles con guia que te permitirá evitar las largas colas que se forman en la entrada y conocer un poco más sobre la historia y acontecimientos del lugar.

13. Centre Pompidou, arte moderno y arquitectura singular

Creado por el primer ministro y presidente francés Georges Jean Pompidou, el Centre Pompidou abrió sus puertas en 1977 como un importante centro dedicado a las artes.

Su diseño futurista fue muy polémico en su momento. El edificio cuenta con una fachada de cristal orientada hacia la plaza y, en el exterior, las tuberías de colores azul, amarillo, verde y rojo identifican los diferentes servicios. 

También llaman la atención las escaleras mecánicas situadas en el exterior del edificio. Todo ello generó numerosos debates y críticas mientras el centro contemporáneo tomaba forma en una de las zonas más antiguas de París.

Con el paso del tiempo, el Centre Pompidou terminó siendo aceptado por todos los sectores de la cultura parisina. El edificio tiene seis plantas y alcanza los 50 metros de altura, con 7.500 metros cuadrados de superficie en cada nivel.

El Centre Pompidou alberga en dos plantas el Museo Nacional de Arte Moderno, además de una enorme Biblioteca Pública de Información y el Instituto de Investigación Acústica y Musical.

También encontrarás salas para exposiciones temporales, una librería, una tienda de diseño, una cafetería y un restaurante.

Puedes consultar la información sobre los programas, horarios de apertura y precios de las entradas en: centrepompidou.fr/en/.

14. Montmartre, la pequeña Bohemia de París

Montmartre, la pequeña Bohemia de París

Hasta el siglo XIX, Montmartre era un pequeño pueblo situado en una colina, donde la vida giraba alrededor de la agricultura y de la docena o más de molinos de viento que contribuyen a mantener la actividad agrícola. Algunos de ellos todavía se conservan hoy.

El barrio también se convirtió en refugio de muchos de los pintores más famosos de Francia. Géricault, Renoir, Van Gogh, Manet, Toulouse-Lautrec, Picasso, Modigliani y Miró eligieron vivir aquí a lo largo de los siglos.

Encontrarás un par de museos de artistas y estudios que puedes visitar y, además, estarás cerca del mítico cabaret Moulin Rouge.

Si te apetece llevarte a casa un retrato o un dibujo, acércate hasta la Place du Tertre, justo detrás del Sacré-Cœur. Allí encontrarás artistas profesionales especializados en retratos rápidos y caricaturas que estarán encantados de complacerte.

A lo largo de los años, Montmartre ha conseguido conservar su ambiente de pueblo, y después de recorrer sus calles puedes descansar los pies en alguno de los muchos cafés y bistrós con terraza mientras disfrutas de un auténtico sabor de la cocina francesa.

El barrio de Montmartre es bastante empinado, pero si tienes problemas de movilidad, no significa que tengas que renunciar a conocerlo. 

Puedes considerar reservar el Trenecito de Montmartre. El recorrido dura 40 minutos, parte de Place Blanche y pasa por los principales lugares de interés mientras ofrece comentarios en inglés.

También tienes la opción de contratar un free tour que recorre Montmartre descubriendo algunos de los escenarios del arte moderno, desde los cabarets más conocidos hasta los cafés más alternativos, de la bohemia francesa.

>>> Free Tour por Montmartre <<<

15. Haz un crucero en barco por el río Sena

El río Sena está considerado una de las vías fluviales más románticas del mundo. Tanto es así que, en 1991, las orillas del Sena comprendidas entre el Pont de Sully y el Pont d’Iéna fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad.

Hacer un crucero por el Sena es una de las cosas más populares que hacer en París y, además, una buena manera de dar un descanso a tus pies y piernas durante unas horas.

Puedes relajarte con tus acompañantes, lejos de las aglomeraciones de turistas, mientras el barco pasa junto a muchos de los monumentos más emblemáticos de la ciudad.

Hay numerosos tipos de cruceros disponibles, por lo que puedes elegir el que mejor se adapte a tu visita:

  • Cruceros más cortos o más largos durante el día entre determinados puntos.
  • Cruceros que ofrecen un ligero almuerzo o té de la tarde.
  • Cruceros en los que puedes desembarcar durante periodos determinados y después volver a subir al barco para el trayecto de regreso.
  • Cruceros en los que tu grupo puede reservar el barco completo para una ocasión especial.
  • Y cruceros nocturnos con cena, en los que puedes disfrutar de las luces de París mientras bebes y comes.

Tanto los cruceros diurnos como los nocturnos cuentan con excelentes valoraciones. Mi recomendación es reservar online con antelación o hacerlo en cuanto llegues a tu hotel.

Dependiendo del tiempo que tengas y quieres dedicar, puedes reservar del siguiente crucero de 1 hora por el río Sena o dedicar algo más de tiempo con un crucero por el Sena con cena gourmet.

16. Grand Palais, monumento histórico y gran centro de exposiciones

Grand Palais, monumento histórico y gran centro de exposiciones

Construido originalmente para la Exposición Universal de 1900, el Gran Palacio se encuentra en la Avenue Winston Churchill, en el distrito 8, junto a los Campos Elíseos. 

Con más de 72.000 metros cuadrados de espacio expositivo, es uno de los mayores centros de exposiciones de Francia.

El elemento central de este impresionante edificio es su techo completamente acristalado, que alcanza los 45 metros de altura. 

Su arquitectura es característica de finales del siglo XVIII y principios del XX, y para su construcción se utilizaron 6.000 toneladas de acero, 200.000 toneladas de piedra y 60 toneladas de pintura verde.

Una incorporación más moderna al palacio son las colmenas instaladas sobre el techo de cristal para mejorar la polinización de los parques y jardines cercanos.

El Gran Palacio fue declarado Monumento Histórico en el año 2000 y acoge más de 40 eventos cada año, que atraen a más de dos millones de personas. Puedes consultar todos los detalles sobre entradas, horarios y eventos actuales en grandpalais.fr.

17. La Bourse de Commerce – Collection Pinault, 2 rue de Viarmes, París

Una de las atracciones más recientes que puedes visitar en París es la Collection Pinault, una enorme colección privada de arte moderno perteneciente al multimillonario francés y coleccionista François Pinault.

La colección se encuentra en la Bourse de Commerce, un antiguo mercado de trigo construido entre 1763 y 1767.

El edificio, una gran construcción circular por derecho propio, fue completamente renovado durante tres años y las obras finalizaron en 2020. El objetivo era convertirlo en el centro de exposiciones de Pinault.

El centro abrió sus puertas en 2021. En su interior también hay una librería y un restaurante de alta categoría que sirve almuerzos, té de la tarde y cenas.

Junto con su decoración del siglo XIX, la Bourse de Commerce ofrece una mirada al arte contemporáneo a través de colecciones, exposiciones, conferencias, proyecciones, espectáculos y conciertos.

Puedes consultar todos los detalles sobre los próximos programas y horarios de apertura en Visit Paris Region – Bourse de Commerce, Collection Pinault.

18. Musée d’Orsay, una antigua estación convertida en museo

Museo Orsay, una antigua estación convertida en museo

El edificio del Musée d’Orsay se construyó originalmente como estación terminal de ferrocarril para hacer frente al aumento previsto de visitantes internacionales con motivo de la Exposición Universal de París de 1900, y recibió el nombre de estación de Orsay.

Durante los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, la estación se utilizó para enviar paquetes de alimentos a los prisioneros de guerra. Después de que los aliados liberaran el país, se convirtió en un centro de recepción y repatriación para prisioneros de ambos bandos.

Con el descenso del uso de la estación durante la década de 1970, en 1977 el presidente Valéry Giscard d’Estaing decidió transformarla en un museo. Finalmente, en 1986, el Musée d’Orsay abrió sus puertas al público.

Especializado en arte occidental, el museo alberga colecciones de pinturas, fotografías, esculturas y artes decorativasdesde mediados del siglo XIX hasta principios del siglo XX.

En sus salas se exponen numerosas obras impresionistas de artistas tan destacados como Edouard Manet, Gustave Courbet, Vincent Van Gogh, Renoir, Degas y Rodin.

El museo también acoge exposiciones temporales dedicadas a artistas concretos a lo largo del año e incluye un auditorio para conciertos, espectáculos y proyecciones cinematográficas de diferentes géneros.

Puedes consultar todos los detalles sobre horarios de apertura, exposiciones actuales y futuras y entradas en la web oficial del Musée d’Orsay o directamente comprar por internet la siguiente entrada de 1 día al Musée d’Orsay con acceso reservado.

19. Jardín Botánico de París, una actividad ideal para hacer con niños en París

La historia del Jardin des Plantes se remonta a 1626, cuando se utilizaba para albergar plantas medicinales para el rey Luis XIII.

En 1793, el Jardin des Plantes se integró con el recién creado Museo Nacional de Historia Natural. Un año después, en 1794, se creó la Ménagerie (zoo) del Jardin des Plantes utilizando muchos animales exóticos que pertenecían a la nobleza francesa antes de la Revolución Francesa.

A lo largo de los años, los jardines continuaron ampliándose con flora exótica procedente de todo el mundo. Actualmente albergan más de 10.000 especies, tanto en grandes invernaderos como en parterres al aire libre.

También hay un pequeño arboreto que alberga varios árboles antiguos, entre ellos una falsa acacia plantada en 1636 y un cedro que data aproximadamente de 1734.

Actualmente, los jardines ocupan una superficie de más de 65 acres. Y el zoo alberga más de 1.000 animales, entre ellos monos, grandes felinos, rinocerontes, canguros, panteras, pandas rojos y numerosas aves exóticas en aviarios naturalizados.

Puedes consultar los horarios de apertura y las diferentes opciones de entradas en Jardin des Plantes de París.

20. Las Catacumbas, una visita escalofriante que atrae a 550.000 visitantes al año

En el siglo XVIII, París tenía dos grandes problemas. Por un lado, los más de 3.000 km de túneles que discurrían bajo la ciudad comenzaron a derrumbarse debido al crecimiento de la población.

Por otro, los cementerios de París estaban completamente desbordados. Después de siglos de uso, los cuerpos se amontonaban unos sobre otros en cualquier espacio disponible.

La solución fue utilizar los huesos de los difuntos para reforzar las paredes de los túneles. Se estima que, en plena noche y para evitar posibles disturbios, se retiraron los huesos de más de seis millones de personas de varios cementerios de París.

Inicialmente fueron arrojados a una cantera situada justo fuera de los límites de la ciudad. Finalmente, fueron trasladados para revestir las catacumbas.

Aunque el trabajo se detuvo y reanudó numerosas veces a lo largo de los años, las catacumbas, como ya se conocían entonces, fueron consagradas en 1786 y el acceso público, únicamente con cita previa, comenzó en 1809.

Actualmente, las catacumbas reciben aproximadamente 550.000 visitantes cada año. El recorrido por los túneles tiene una longitud de 1,5 km y dura unos 45 minutos.

Si te interesa conocer y realizar este recorrido por uno de los pasajes subterráneos más peculiares de la ciudad, te recomiendo comprar con antelación la siguiente entrada a las Catacumbas con audioguía.

21. Place de la Concorde, la rotonda más grande de París

no de los mercados más antiguos y grandes de la ciudad

Más octogonal que cuadrada, la Place de la Concorde es una enorme rotonda que conecta los Campos Elíseos con el Jardín de las Tullerías y la iglesia de la Madeleine con el Palais Bourbon, al otro lado del río Sena. Con una superficie de más de 21 acres, es uno de los grandes espacios abiertos de París.

A mediados del siglo XVIII, buena parte de esta zona era todavía un pantano. Luis XV decidió recuperar los terrenos y levantar allí un pedestal sobre el que colocar una estatua ecuestre de sí mismo.

La nueva plaza quedó terminada en 1757 y recibió el nombre de ‘Place Louis XV’. La estatua se colocó tal y como estaba previsto, pero la tranquilidad duraría poco: en menos de 20 años, la revolución comenzó a cobrar fuerza.

La estatua fue derribada y en su lugar se instaló la infame guillotina de Francia. A comienzos de 1793, la plaza pasó a llamarse ‘Place de la Revolution’.

Más de 1.000 personas fueron ejecutadas aquí, entre ellas el rey Luis XVI y, unos meses más tarde, su esposa María Antonieta y el revolucionario Maximilien de Robespierre.

En 1795, después del Reinado del Terror, que se prolongó durante 13 meses, la plaza adoptó el nombre de Place de la Concorde, traducido libremente como la plaza de la armonía y la paz.

En el centro de la plaza se encuentra también el Obelisco de Luxor. Con 75 pies de altura y más de 3.000 años de antigüedad, es el monumento más antiguo de París. El obelisco procede del templo de Luxor, construido en el siglo XIII a. C.

Alrededor de la plaza encontrarás además grupos de fuentes que representan diferentes regiones de Francia, así como un hotel de lujo y la cercana Embajada de Estados Unidos.

22. Marché de la Bastille, uno de los mercados más antiguos y grandes de la ciudad

Si quieres acercarte a la cultura de una ciudad extranjera, pocos lugares resultan tan interesantes como un mercado local. Y si, además, se trata de una zona multicultural, todavía mejor.

El mercado de la Bastilla es uno de los mercados más antiguos y grandes de la ciudad, y una de las mejores cosas que hacer en París si te gusta descubrir la gastronomía francesa y acercarte a la vida local.

Hay algo especial en los mercados que difícilmente encontrarás en un supermercado. Tienen su propio ambiente, sus olores, sus voces y ese movimiento constante que hace que recorrerlos sea una experiencia en sí misma. El Marché de la Bastille tiene todo eso a raudales.

Abre los jueves y domingos de 8:00 a 15:00, y sus más de 100 puestos se llenan de productos frescos locales, desde frutas y verduras hasta embutidos, quesos y especias del norte de África.

Pero no todo gira alrededor de la comida. También encontrarás objetos de segunda mano, máscaras africanas, joyas, ropa y recuerdos para llevar a amigos y familiares.

Muchos vendedores llevan trajes tradicionales y anuncian sus productos a viva voz en diferentes dialectos franceses, aportando todavía más personalidad al mercado.

También hay varios puestos de cocina en directo donde puedes parar a probar los diferentes sabores de Francia y las numerosas cocinas africanas.

Y si el Marché de la Bastille te queda lejos, no te preocupes. Casi todos los distritos de la ciudad tienen su propio mercado en diferentes días de la semana. Una consulta en la recepción del hotel debería bastar para indicarte dónde encontrarlo.

23. Encuentra un bar en una azotea y disfruta de algunas de las mejores vistas de París

Una pedida de mano, una luna de miel, un aniversario de boda o simplemente una ocasión especial. La Ciudad del Romance ofrece infinitas posibilidades para que las parejas enamoradas o las familias felices disfruten al máximo de las cosas románticas que hacer en París durante una escapada.

Puedes compartir una botella de vino en el Boulevard Saint-Michel o sentarte a comer en la terraza de un restaurante a orillas del Sena.

Pero si quieres disfrutar de verdad de la Ciudad de las Luces cuando cae la noche, hay un plan difícil de superar: un cóctel o una cena al aire libre en alguno de los fantásticos bares en azoteas repartidos por la ciudad.

Estos son algunos de los mejores bares en azoteas de París si buscas buenas vistas y un ambiente íntimo:

  • ROOF by Madame Rêve – 43 Rue Étienne Marcel: abierto de 17:00 a 1:00. Es un bar acogedor e íntimo donde disfrutar de un cóctel en un ambiente agradable. Desde aquí tendrás vistas de la iglesia de Saint-Eustache, Notre Dame y la Torre Eiffel.
  • Perchoir Gare de l’Est – Place du 11 Novembre 1918: abierto de martes a viernes de 18:00 a 1:30 y los sábados de 16:00 a 1:30. Es popular entre quienes viajan con un presupuesto ajustado. Sirve cócteles, cervezas, tapas ocasionalmente y música ligera. Desde aquí disfrutarás de vistas generales de los tejados de París.
  • Skybar Paris – 19 Rue du Commandant René Mouchotte: abierto de miércoles a domingo de 17:00 a 1:00 y de jueves a sábado de 17:00 a 2:00. Ofrece vistas de la Torre Eiffel, el Panteón y la Torre Montparnasse. Originario de Estados Unidos, el concepto de Skybar llegó a París en 2021, en la planta 32 del Hotel Pullman. Sirve aperitivos, tapas, cócteles y cervezas, con un DJ residente durante el fin de semana. Se recomienda vestir de manera elegante pero informal.
  • Peninsula Rooftop Bar – 19 avenue Kléber: abierto de jueves a sábado de 16:00 a 1:30 y de domingo a miércoles de 16:00 a 0:30. Las vistas incluyen la Torre Eiffel, Montmartre, el Arco del Triunfo y los tejados de París. Se encuentra en la sexta planta del Hotel Peninsula y sirve aperitivos, comidas y una selección de cócteles, vinos y cervezas.
  • Hotel Raphael Paris Rooftop Bar – 17 avenue Kléber: abierto de abril a septiembre, de domingo a miércoles de 16:00 a 0:30 y de jueves a sábado de 16:00 a 1:30. Ofrece las mejores vistas de la Torre Eiffel, los Inválidos, el Arco del Triunfo y la Torre Montparnasse. Sirve aperitivos y comidas ligeras, cócteles, vinos y cervezas.
  • Mama Shelter Paris Rooftop Bar – 109 rue de Bagnolet: abierto de lunes a miércoles de 12:00 a 23:00 y de jueves a domingo de 12:00 a 0:00. No es un bar en una azotea con vistas, pero si viajas con niños, les encantará. Cuenta con mesas de ping-pong, colchones y hamacas para mantener a los pequeños entretenidos mientras tú disfrutas de un cóctel de frutas, una copa de vino o una selección de cervezas y refrescos.

Podría seguir enumerando opciones, pero la idea es sencilla: te alojes donde te alojes en París, encontrarás un bar en una azotea cerca.

24. Ópera Garnier, famosa gracias a El fantasma de la ópera

Ópera Garnier visita uno de los grandes teatros de Paris

Construida entre 1861 y 1875 como teatro de ópera para albergar la Ópera de París en el Boulevard des Capucines, la Ópera Garnier alcanzó fama internacional gracias a la novela ‘El fantasma de la ópera’, escrita por Gaston Leroux en 1911.

Más tarde, en 1986, volvió a despertar el interés del público con el estreno del musical ‘El fantasma de la ópera’ de Andrew Lloyd Webber.

Y no es difícil entender por qué sigue despertando tanto interés. Es un edificio magnífico y espectacular tanto por dentro como por fuera, con un interior repleto de brillantes columnas de mármol y grandes escalinatas dobles que conducen a los visitantes a las diferentes plantas.

La lámpara de araña de bronce y cristal cuenta con 340 luces y pesa ocho toneladas. La decoración se completa con un techo pintado que representa plantas y bacantes danzantes, mosaicos y un busto del arquitecto Charles Garnier en el vestíbulo.

Con la construcción de la Ópera de la Bastilla en 1989, la ópera se trasladó de la Ópera Garnier y, actualmente, el edificio se centra en producciones de ballet y danza.

Si te gustan los grandes teatros de otras épocas, esta es una visita imprescindible en París. Puedes encontrar más información en la web de la Ópera de París

También puedes comprar una entrada a la Ópera Garnier por libre y explorar a tu aire las diferentes salas del teatro. 

25. La Estatua de la Libertad: en París, Francia

Mientras contemplas París desde las vertiginosas alturas de la Torre Eiffel, probablemente lo último que esperes ver sea la Estatua de la Libertad. Y, sin embargo, ahí está, en todo su esplendor, en el centro de una isla artificial en medio del Sena.

A finales del siglo XVIII, tanto Francia como Estados Unidos habían atravesado un periodo turbulento de su historia y luchaban por establecer estados republicanos.

En aquella época, los vínculos entre ambos países eran mucho más estrechos que en la actualidad. Por eso, en 1876, los franceses decidieron construir y regalar a Estados Unidos una estatua para celebrar su victoriosa lucha por la independencia.

La estatua completa, llamada ‘La libertad iluminando el mundo’, pasó a ser conocida universalmente como la Estatua de la Libertad.

Construida por secciones, fue enviada por mar a Estados Unidos y llegó en 1885, cuando ya se estaba construyendo el pedestal en Bedloe’s Island, a la entrada del puerto de Nueva York.

Como gesto recíproco, Estados Unidos regaló un monumento a Francia en 1889 para conmemorar el final de la Revolución Francesa.

El monumento era una estatua de la Estatua de la Libertad a un cuarto de su tamaño. En realidad, se trataba de una pieza creada por Francia como modelo de prueba antes de construir la Estatua de la Libertad a tamaño completo.

Los estadounidenses la inauguraron oficialmente el 4 de julio, en lugar del Día de la Bastilla, que se celebra el 14 de julio.

Así que, si quieres presumir de haber estado cara a cara con la Estatua de la Libertad, ya sabes dónde ir. Y lo mejor es que el acceso a la isla y a la estatua es gratuito.

Deja un comentario