Qué hacer en Bilbao: 30 planes imprescindibles

Qué hacer en Bilbao
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¿Te gustaría conocer cuáles son los planes más interesantes que hacer en Bilbao? En este artículo te proponemos algunos planes imprescindibles para todo aquel que visite esta ciudad por primera vez. Bilbao es una ciudad que no decepciona. Descúbrela!!!

Bilbao, agrupada en torno a la gran ría que forma el Nervión camino del Cantábrico, es la ciudad más grande y verdadero epicentro del País Vasco.Ciudad con larga tradición marinera e industrial, Bilbao es actualmente una ciudad cosmopolita con una gran proyección internacional.

Además, el proceso de renovación experimentado en los últimos años ha hecho de Bilbao, el “botxo” (hoyo) como lo llaman sus habitantes, una urbe moderna que ha merecido durante el año 2018 la denominación de “Mejor Ciudad Europea” en los prestigiosos Urban Awards.

Una excepcional convivencia entre lo tradicional y lo vanguardista convierten a la gran capital del norte español en un excelente destino en el que hay mucho que ver y que hacer.

Los 30 mejores planes que hacer en Bilbao 

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1. Deslumbrarse con la fachada de colores cambiantes del Museo Guggenheim

Los mejores planes que hacer en Bilbao 
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Si hay un edificio imprescindible que ver en Bilbao ese es el Museo Guggenheim, que desde su construcción en 1997 ha convertido a la ciudad en un destino turístico internacional.

Acostado junto a la ría, este edificio vanguardista diseñado por Frank Gehry está compuesto por más de 30.000 láminas de titanio que, combinadas con piedra y vidrio, conforman una estructura de formas curvilíneas que impacta a todos los visitantes.

Estas planchas, a modo de escamas en la piel del edificio cambian de tono según la hora del día y la luz que reciben. En su interior, el Guggenheim tiene colecciones fijas y temporales de gran prestigio dentro del mundo del arte contemporáneo.

2. Pasear por las siete calles que fueron origen de la ciudad vieja de Bilbao

Pasear por el casco viejo es una de las actividades que hay que hacer en Bilbao si se quiere conocer bien la localidad. El origen de la ciudad tuvo lugar en siete calles medievales sinuosas y estrechas:  Somera, Artecalle, Tendería, Belosticalle, Carnicería Vieja, Barrencalle y Barrencalle Barrena.

Juntas, forman lo que se llama Zazpi Kaleak, una zona que se extiende en la margen derecha de la ría. Hoy en día, el casco viejo es una zona peatonal muy concurrida en la que se amontonan los edificios emblemáticos, comercios y muchos bares y restaurantes en los que comer pintxos o platos tradicionales.

3. Comer pintxos y más pintxos

Entre las cosas que hacer en Bilbao: comer pintxos
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Entre las cosas que hacer en Bilbao, una que resulta impensable perderse es darse el placer de ir de pintxos por toda la ciudad. Son delicias gastronómicas compuestas por todo lo que uno se pueda imaginar sobre un pedazo de pan.

Los hay de muchos tipos y muchas son las zonas de la ciudad famosas por sus pintxos, pero, por el entorno mismo del lugar, la plaza Nueva es una de las más destacadas.

En los soportales de esta hermosa y céntrica plaza de estilo neoclásico, construida a mediados del XIX, se desarrolla cada noche el ritual del pintxo, en los numerosos bares y restaurantes que se abarrotan con el bullicio de sus visitantes.

4. Descubrir al “Mozart español”, homenajeado con un teatro

Efectivamente, Bilbao tuvo su propio Mozart, pues este era el sobrenombre que le dieron al precoz músico Juan Crisóstomo Arriaga. En su honor se denominó Teatro Arriaga al edificio neobarroco construido a finales del siglo XIX junto al puente que comunica el casco antiguo con la zona del Ensanche.

El teatro estaba dotado de las últimas tecnologías del momento. Tuvo que ser reinaugurado en 1919 tras un devastador incendio. La hermosura de su impresionante fachada, inspirada en la Ópera de París, ya justifica que se considere al Teatro como uno de los monumentos que hay que ver en Bilbao.

5. Recorrer las orillas de la ría de Bilbao

También llamada de Nervión, por el nombre del río que la forma, esta ría es la razón de ser de la existencia misma de Bilbao y de su progreso y evolución a través de los siglos. En los orígenes de la ciudad, esta salida al mar supuso un floreciente negocio de transporte marítimo que iría creciendo con el paso del tiempo y la evolución de la industria ligada a su existencia.

Recorrer las orillas de la ría es una de las actividades imprescindibles que hacer en Bilbao, porque en sus márgenes se hallan los lugares más emblemáticos de la ciudad, desde los más tradicionales a los más modernos.

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6. Visitar el mercado cubierto más grande de toda Europa

Visitar el mercado más grande de toda Europa
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Muy cerca de la iglesia de San Antón se encuentra el Mercado de la Ribera, con su inmensa superficie de 10.000 metros cuadrados. Sobre la base del antiguo mercado del siglo XIV se levantó, a principios del siglo XX, este gran edificio de estilo art decó en el que destaca la intensa luminosidad interior que le proporcionan sus grandes vidrieras.

Sin duda, una de las cosas que hay que hacer en Bilbao es acercarse al mercado cuando se encuentra en plena actividad y sus tres plantas, destinadas a la venta de una gran variedad de productos, muestran un incesante ajetreo.

7. Ascender el Pagasarri como todo auténtico bilbaíno

Se dice que todo bilbaíno tiene que ascender en alguna ocasión a este monte que denominan coloquialmente “Paga”. Existen muchas vías para practicar el senderismo en este anillo verde montañoso que rodea a la ciudad, pero sin duda esta ascensión es la más frecuente.

Llegar a los casi 700 metros de la cima del Pagasarri supone un precioso paseo. Quien se anime a proseguir la ascensión, el macizo del Ganekogorta, al que pertenece el “Paga”, le ofrece otras cuatro cumbres en las cercanías.

8. Vibrar con la emoción de una catedral de fútbol

Si se tiene la oportunidad, una de las actividades más emocionantes que hacer en Bilbao es asistir a un partido de fútbol del Athletic en el estadio de San Mamés. La denominación de catedral del fútbol de este estadio ya le viene del antiguo campo de San Mamés, sustituido hace pocos años por unas modernas instalaciones de cinco estrellas.

Cada partido es una verdadera fiesta en la que se palpa la emoción y el rugir de los “leones”, como se llama a los jugadores del Athletic.

9. Bañarse en playas con encanto

Qué hacer en Bilbao: bañarse en sus playas
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Aunque la ciudad misma no cuenta con playas, bañarse en algunas también es una de las posibles cosas que hacer en Bilbao. Porque a muy poca distancia de allí y muy bien comunicadas con transporte público, se puede disfrutar de algunas bonitas playas.

La más cercana es la playa de las Arenas, en la cercana Getxo, a menos de 15 kilómetros de Bilbao. Es un arenal dotado de todos los servicios que puede ofrecer una playa. También en Getxo se encuentra la playa de Ereaga, 800 metros de arena fina en plena desembocadura de la ría.

10. Saludar a Puppy, la mascota de Bilbao

Como visitar el Museo Guggenheim es una de las cosas imprescindibles que hacer en Bilbao, podemos aprovechar para conocer a Puppy. Nació para ocupar un espacio temporal a las puertas del museo.

Sin embargo, esta original escultura diseñada por Jeff Koons, que representa un perrito de 12 metros totalmente recubierto de flores frescas ha acabado por ocupar un espacio permanente. Su presencia, que ha llegado a convertirse en un símbolo más de la ciudad, es muy del agrado de los bilbaínos, que comentan con humor que el museo es la caseta de Puppy.

11. Conocer una iglesia tan apreciada que merece estar presente en el escudo de la ciudad

En el escudo de la ciudad de Bilbao aparece representada la iglesia de San Antón, junto al puente de piedra contiguo a la misma. Este templo de estilo gótico, edificado en el siglo XV formó parte de la muralla cuando Bilbao aún estaba fortificada.

A pesar del predominio gótico, la iglesia muestra una mezcla artística única que le permite mostrar una portada renacentista y un campanario de aire barroco. En su interior conserva interesantes retablos.

12. Curiosear en el tradicional mercadillo de la Plaza Nueva

Disfrutar en Bilbao la Plaza Nueva
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Este mercadillo ya tiene una larga tradición y supone un buen plan para los domingos por la mañana, porque además de los puestos, en los soportales de la Plaza Nueva hay una buena colección de restaurantes y bares donde tomar pintxos. 

Los más de 40 puestos existentes se dedican al intercambio, compra o venta de artículos muy variados. Es una especie de rastrillo en el que se puede pasear entre monedas, sellos, antigüedades, artesanía y hasta peces y pájaros.

13. Subir al mirador de Artxanda a bordo del funicular

Entre las actividades obligadas que hacer en Bilbao se encuentra la subida al monte de Artxanda, tomando el funicular. El “funi”, como lo llaman los bilbaínos, es un medio de transporte centenario que permite subir en poco tiempo a la cima de esta montaña, regalándonos en su recorrido vistas preciosas.

Sin duda, allí encontramos las panorámicas más hermosas que ver en Bilbao, desde el mirador de lo alto del Atxanda. Esta es una de las montañas que envuelven Bilbao y desde lo alto se puede comprender porque llaman “botxo” (hoyo) los bilbaínos a su ciudad.

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14. Ir de poteo con los amigos, tomar txacoli, comer unas rabas, un buen bacalao…

Quedar con los amigos para ir de bar en bar tomando algo y comiendo pintxos o deliciosos bocados es algo que cualquier bilbaíno diría que es lo mejor que hacer en Bilbao.  Eso es el poteo, la costumbre más arraigada entre sus ciudadanos y que no debemos dejar de imitar.

No puede faltar el txacoli, vino blanco típico de la zona, para regar una ración de rabas, un bacalao en cualquiera de las deliciosas especialidades bilbaínas o unas kokotxas de merluza en salsa verde.

15. Admirar las líneas góticas de la catedral de Santiago

La vieja catedral gótica ubicada en el centro mismo del Bilbao antiguo está dedicada al apóstol Santiago, patrón de la ciudad. Sobre un edificio del siglo XIV, el arquitecto Severino Achúcarro instaló en el siglo XIX su actual fachada y torre que apunta con su aguja al cielo bilbaíno. En su interior no se puede dejar de contemplar sus 15 capillas, adornadas por retablos barrocos.

16. Subir a un puente colgante considerado Patrimonio de la Humanidad 

Puente Bizkaia, Patrimonio de la Humanidad en Bilbao
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Se trata del Puente Bizkaia, una estructura metálica colgante que lleva funcionando como el primer puente transbordador del mundo desde 1893. Este puente, cuya estructura recuerda mucho a la de la parisina torre Eiffel, se encuentra en el punto en el que la ría de Bilbao se abre al mar, entre las localidades vecinas de Getxo y Portugalete. 

Además de una barquilla transportadora a 61 metros de altura cuenta con una pasarela peatonal a 45 metros. Desde ella se observan preciosas panorámicas de la ría a un lado y el mar al otro. 

17. Nadar en una piscina situada dentro de un edificio modernista 

La piscina del Azkuna Zentroa es una de las atracciones de este centro de ocio y cultura construido en el anterior edificio de la Alhóndiga. Esta construcción de principios del siglo XX es uno de los edificios más representativos de la ciudad, con una fachada exterior clásica que fue respetada por la restauración afrontada desde los años 90. 

Destaca su atrio principal, dotado de 43 columnas totalmente diferentes. Sus variados estilos en mármol, piedra, ladrillo, cemento, cerámica, bronce, etc, hacen que ninguna sea igual a las otras. Desde este atrio se puede observar el fondo de cristal de la piscina, ubicada en el piso superior. 

18. Probar los dulces más famosos de Bilbao, con nombre de mujer 

Sea verdad o no la tradición que dice que un pastelero creó las Carolinas para su hija, de la cual tomaron el nombre, lo cierto es que este delicioso merengue es el pastel más famoso de Bilbao.  

Si a una tartaleta de hojaldre o masa quebrada con un relleno de crema le dejamos caer un copete de merengue, coronado con cobertura de chocolate y yema de huevo, tenemos una Carolina. Un dulce delicioso presente en todas las pastelerías del “botxo”. 

19. Navegar por las aguas de Nervión para conocer Bilbao con otra perspectiva 

Navegar por las aguas de Nervión para conocer Bilbao
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Todas las maravillas que hay que ver en Bilbao se pueden observar desde el particular punto de vista que nos ofrece una embarcación, navegando por las aguas del Nervión. La ría de Bilbao siempre ha sido un eje vital para la economía y la vida general de la ciudad. 

Ha sido un factor elemental para el desarrollo urbano y navegar a bordo de algunos de los variados tipos de nave disponibles es una buena forma de conocer los principales monumentos y los distintos puentes que han comunicado históricamente las dos márgenes de la ciudad. 

Las posibilidades se amplían aún más si se alarga la ruta hasta la bahía del Abra, donde desemboca el Nervión, o si se decide llegar hasta el mar mismo.

Uno de los tours más populares es navegar por la Ría de Bilbao y la Bahía del Abra. El billete te permite subir y bajar a lo largo del recorrido (tiene paradas en sitios como Bilbao, Getxo, Portugalete o Santurtzi) tantas veces como quieras durante un día.

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20. Alegrarse la vista con el colorido del mercado de las flores 

Los domingos por la mañana, independientemente de que el día sea bueno o malo, se abre en el céntrico parque del Arenal un mercado de flores y plantas donde el colorido y los buenos olores es la tónica generalizada. Allí se pueden encontrar desde flores sueltas, ramos o plantas de interior o exterior hasta semillas y todos los accesorios para el cuidado de las mismas.

21. Montar en bici por el espectacular anillo verde de Bilbao 

Llamado Gran Recorrido de Bilbao esta larga senda comunica los parques forestales que rodean a Bilbao, completando un anillo cerrado que tiene itinerarios muy diversos, pero siempre con unas vistas espectaculares. 

Para realizar esta circunvalación, este anillo pasa por los parques forestales de Artxanda, Monte Avril, Arnotegi, Pagasarri y Arraiz. El acceso al Gran Recorrido desde el centro urbano se realiza mediante una serie de itinerarios auxiliares colocados en distintos puntos de Bilbao. 

Sin duda, la naturaleza es parte importante de todo lo que hay que ver en Bilbao y esta ruta permite disfrutar de unas vistas excepcionales desde la altura de sus montes.

22. Surfear a menos de 20 minutos de Bilbao 

La playa de Barinatxe-La Salvaje de Bilbao
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La playa de Barinatxe-La Salvaje está ubicada entre Getxo y Sopela. Es una playa abierta y rodeada de acantilados, con una extensión de unos 750 metros de arenal, que se destaca por su fuerte viento y oleaje. Eso ha convertido Barinatxe-La Salvaje es uno de los puntos de peregrinación de surfistas de todo el mundo. 

Además, cuenta con una zona nudista y en el mes de septiembre se desarrolla allí una peculiar carrera nudista conocida internacionalmente. 

23. Honrar a la “amatxu” de Bilbao en su basílica de Begoña 

Patrona de la ciudad y objeto de gran veneración en Bilbao, la virgen de Begoña es conocida coloquialmente como la “amatxu” (mamá en euskera). La mejor forma de honrarla es visitar la basílica de Begoña, una construcción de los siglos XVI-XVII que se levanta en una de las colinas que rodean el botxo. 

Su fachada renacentista se caracteriza por el impresionante arco de la entrada principal. En su interior destaca con luz propia el retablo neoclásico de su altar mayor. 

24. Contemplar la impresionante colección del Museo de Bellas Artes 

El Guggenheim se lleva habitualmente todos los focos en materia de arte. Pero, no es el único del que Bilbao pueda sentirse orgullosa. Su Museo de Bellas Artes, uno de los mejores de toda España, es otro de los lugares que hay que ver en Bilbao. 

Más de 10.000 obras de destacados autores, desde el siglo XIII hasta la actualidad, se exhiben en estas instalaciones que combinaron en la década de los años 70 dos museos que existían previamente. Recoge las distintas escuelas de la pintura nacional y atesora también una notable aportación de artistas holandeses y flamencos. 

25. Pasear por el parque de Doña Casilda

Pasear por el parque de Bilbao: Doá Casilda
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Este parque, dedicado a la que fue una gran benefactora de la ciudad, Doña Casilda Iturrizar, tiene más de un siglo de antigüedad. Construido a principios del siglo XX en un estilo romántico, es conocido popularmente como el parque de los patos por la presencia en su estanque de los mismos, junto a cisnes y pavos reales.

Sus 85.000 metros cuadrados de superficie, frente a la Universidad de Deusto, ofrecen un entorno ideal para pasear y relajarse. En su interior, además de las instalaciones del Museo de Bellas Artes, hay varias esculturas de autores como Eduardo Chillida, Richard Serra o Julio Beobide.

26. Descansar en la fértil ladera del parque Etxebarría 

El parque Etxebarría es la extensión verde más grande de Bilbao, con más de 100.000 metros cuadrados. Se extiende en la ladera de uno de los montes que rodean el valle en el que se asienta Bilbao, en los terrenos que antiguamente ocupó una fundición. 

De esta se conserva de forma testimonial una gran chimenea industrial original, en el centro del parque. Desde el parque se contemplan unas buenas panorámicas de la ciudad y cuenta además con instalaciones deportivas y diversos juegos. 

27. Asistir a alguna representación en la “bombonera” de Bilbao 

Ese es uno de los sobrenombres con los que el público bilbaíno nombra al Teatro Campos Elíseos, un edificio de principios de siglo XX que constituye una referencia de la arquitectura del País Vasco. 

Este edificio modernista con una preciosa fachada en estilo art noveau ha experimentado algunas renovaciones a lo largo de los años, hasta llegar a convertirse en un referente tecnológico en toda España, por sus prestaciones escenográficas y sus técnicas vanguardistas. 

El teatro, que cuenta también con un centro de formación en sus instalaciones, ofrece una programación muy variada que incluye representaciones de teatro, conciertos, danza y hasta espectáculos específicamente dirigidos al público infantil.

28. Aprender algo de cultura vasca en el Euskal Museoa 

El Museo Vasco está en el casco viejo de Bilbao, ocupando las instalaciones de lo que fue en el siglo XVII la iglesia y Colegio de San Andrés, de los jesuitas. Desde los años 20 del siglo pasado recoge un gran legado cultural y etnográfico de las gentes que han poblado el País Vasco. 

Para este museo merecen especial atención los instrumentos y labores tradicionales de una cultura milenaria. Sus colecciones recogen objetos muy diversos relacionados con las costumbres y economía del pueblo vasco y su historia. 

En la primera planta se dedica a recoger la cultura pastoril y marinera, así como las labores textiles en lino y lana. La segunda planta se dedica a la cerámica tradicional vasca, mientras que en la tercera planta el protagonismo recae en la importante labor económica del Consulado Vasco.

29. Compartir un poco de historia vasca en la Biblioteca de Bidebarrieta 

Lo que hoy es la Biblioteca municipal de Bidebarrieta, uno de los centros culturales más importantes de la capital vasca, nació muy ligada a acontecimientos de la historia de Bilbao. Construido a finales del siglo XIX bajo el diseño del famoso arquitecto vasco Severino de Achúcarro, el edificio se iba a destinar a ser sede de la Sociedad El Sitio. 

Esta entidad había sido fundada como homenaje al Cuerpo de Auxiliares, voluntarios ciudadanos de Bilbao que habían tomado parte en la defensa de la ciudad contra el asedio de las tropas carlistas en el año 1874. 

En su diseño aparecen muchos elementos propios de la corriente ecléctica, predominando el toque barroco en su ornamentada fachada, mientras que el ovalado salón de actos interior está dotado de un aire romántico.

30. Tomar una copa y disfrutar del ambiente nocturno de la ciudad 

Bilbao es una ciudad muy animada que tampoco conoce el descanso durante la noche. Una estupenda alternativa es aprovechar las múltiples terrazas para seguir con la fiesta gastronómica que es la ciudad. 

Para quienes quieren aprovechar la estancia para ir a alguna discoteca, Bilbao ofrece una interesante variedad para todos los gustos. Fever es una de las salas de moda, con varios ambientes y la presencia de destacados Dj’s. 

Para disfrutar de la música en vivo la Rock Star es una buena opción y se puede terminar la noche en un ambiente moderno y espectacular, con aforo para 400 personas, en la Sala Marquee Bilbao.

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